La ciudad de Tolosa y París están sumidas en la misma consternación luego de un crimen considerado «dantesco». El pasado lunes por la noche, las autoridades francesas encontraron el cuerpo desmembrado de un joven español en un apartamento situado en Saint-Denis, en las afueras de París.
La intervención policial fue solicitada por un familiar del joven, quien llevaba varios días sin tener noticias de él. Al acceder al inmueble, los servicios de emergencia y la gendarmería se toparon con una escena de violencia extrema que quedará grabada en la memoria de los agentes. En el salón, se encontraron «restos humanos sobre una lona manchada de sangre, un torso en una caja de plástico y una cabeza en el baño que coincidía con la descripción física de la víctima», según informaron fuentes policiales al medio Le Parisien. También había carne no identificada en una cacerola.
Durante la intervención, los agentes recuperaron un cuchillo de cocina y unas tijeras de podar. En el lugar se encontraba el propietario del apartamento, un hombre de 50 años, quien inicialmente se negó a abrir la puerta. Posteriormente, confesó ser el autor del crimen, alegando que tuvo una acalorada pelea «con herramientas», en la que el inquilino terminó inconsciente. «Sin saber qué hacer, el propietario desmembró el cuerpo para transportarlo», comentó una fuente cercana a la investigación.
Las primeras indagaciones apuntan a que el asesinato ocurrió el 27 de febrero, coincidiendo con el enfrentamiento, aunque la autopsia tendrá la última palabra al respecto. Actualmente, el hombre se encuentra detenido en la comisaría de Saint-Denis, enfrentándose a cargos de «asesinato y profanación de cadáver». La víctima, identificada como D.P.T., era un joven de 33 años originario de Tolosa, que residía en Francia desde hacía seis años y mantenía contacto habitual con su familia en España.
La falta de noticias del joven llevó a su tía a presentarse en el domicilio. Al ver su coche aparcado y no obtener respuesta al teléfono, decidió contactar a los servicios de emergencia, quienes accedieron al apartamento y destaparon uno de los crímenes más atroces que se recuerdan en la comisaría de Saint-Denis. «Durante toda la noche había policías por todas partes. Algunos llevaban batas blancas y entraban y salían de la casa. No entendía qué estaba pasando; parecía una película», relató Priya, vecina de la víctima, al medio Le Parisien.
Según ha podido conocer el Diario Vasco, la familia de la víctima ya se ha desplazado a la capital francesa para seguir de cerca las investigaciones y colaborar con las autoridades.













