Friedrich Merz, canciller alemán y líder conservador, ha declarado que Estados Unidos está siendo humillado por Irán en el enfrentamiento bélico que Washington mantiene contra la República Islámica. Durante un encuentro con estudiantes en el instituto Carolus-Magnus-Gymnasium de Marsberg, en Renania del Norte-Westfalia, Merz criticó la ausencia de una estrategia clara por parte de EE UU desde el inicio del conflicto.
Merz señaló que la guerra, lanzada conjuntamente con Israel el pasado 28 de febrero sin consultar a Alemania ni a otros líderes europeos, fue una decisión precipitada. El canciller ha expresado su escepticismo directamente al presidente estadounidense, Donald Trump, en dos ocasiones, advirtiendo que la situación se ha deteriorado y que no se vislumbra una salida estratégica satisfactoria.
El político alemán subrayó la habilidad de los iraníes para negociar, o más bien para evitarlo, lo que ha provocado que toda una nación esté siendo humillada, especialmente por la Guardia Revolucionaria iraní. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghtschi, tiene previsto mantener este mismo lunes conversaciones con Pakistán, país que actúa como mediador en el conflicto, aunque Merz duda que Estados Unidos pueda resolver la guerra de forma rápida.
En sus declaraciones, Merz recordó la importancia de contar no solo con una estrategia para entrar en el conflicto, sino también para salir de él, mencionando los ejemplos dolorosos de Afganistán e Irak. Además, alertó sobre el impacto económico que la guerra está teniendo en Alemania, destacando que el conflicto repercute negativamente en el rendimiento económico y el poder económico del país.
Por otra parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, rechazó suavizar las sanciones contra Irán mientras persista la represión del régimen contra su población. Von der Leyen afirmó que levantar las sanciones sería prematuro dado el comportamiento del Gobierno iraní hacia sus ciudadanos.
El conflicto también se ha visto afectado por la cancelación, por segunda vez en una semana, de un viaje de negociadores estadounidenses a Pakistán. Trump justificó esta decisión por considerar inaceptable una propuesta iraní sobre la reapertura del estrecho de Ormuz, una ruta marítima clave para el transporte de petróleo, gas y fertilizantes, que permanece casi bloqueada.












