El colonialismo verde en Israel y la memoria oculta bajo los pinos muertos

Los pinos muertos en Israel revelan las ruinas de aldeas palestinas destruidas y un ecologismo con fines coloniales

Yosef Weitz, conocido como el «Padre de los Bosques» en Israel, fue también una figura clave en la planificación de la expulsión de palestinos durante 1948, un proceso que se conoce en Palestina como la Nakba o «catástrofe». Bajo su dirección, el Fondo Nacional Judío (JNF) impulsó una forestación masiva que, lejos de ser solo una acción ecológica, perseguía objetivos demográficos y políticos.

En las últimas décadas, millones de pinos han muerto en los bosques israelíes, una situación que medios como Haaretz y Ynet Global han reportado atribuyéndolo a la sequía y otras causas ambientales. Sin embargo, detrás de esta crisis ambiental se esconde una historia mucho más compleja y dolorosa.

El colonialismo verde y la construcción del Estado israelí

El concepto de «colonialismo verde» se remonta a finales del siglo XVIII, cuando administradores coloniales europeos justificaban la expropiación de tierras indígenas bajo la excusa de proteger la naturaleza. En Israel, este modelo se institucionalizó con la creación del JNF en 1901, y fue impulsado por figuras como Theodor Herzl, fundador del sionismo político, quien defendía la expropiación discreta de tierras para crear un Estado judío.

La forestación masiva emprendida por Weitz a partir de 1949 no tuvo un propósito ecológico sino demográfico, buscando emplear a los inmigrantes y consolidar el control territorial. Los pinos plantados cubrían las ruinas de aldeas palestinas destruidas y desplazaban la memoria de sus antiguos habitantes.

La realidad oculta tras la narrativa del desierto

La propaganda sionista suele presentar la tierra como un desierto vacío que los colonos judíos hicieron florecer. Sin embargo, el norte de Palestina posee un clima mediterráneo donde campesinos palestinos cultivaban olivares milenarios, mientras que en el sur, los beduinos habían desarrollado sofisticados sistemas agrícolas para sobrevivir en el desierto del Negev.

Los estudios de la doctora Ghada Sasa evidencian que la forestación sirvió para justificar el acaparamiento de tierras, impedir el retorno de refugiados palestinos y borrar la historia árabe, al tiempo que «judaizaba» y «europeizaba» el territorio.

Entre 1947 y 1948, más de 500 aldeas palestinas fueron destruidas y sus poblaciones expulsadas. Los nombres árabes fueron sustituidos por otros hebreos y olivares milenarios arrancados tras la ocupación de Cisjordania y Gaza en 1967.

Pinos muertos que revelan ruinas y resistencia palestina

Los pinos que ahora mueren dejan al descubierto las piedras y cimientos de las aldeas arrasadas, como en el Bosque de los Mártires en Jerusalén Oeste, donde seis millones de árboles plantados en memoria de las víctimas del nazismo cubren las ruinas de cinco poblaciones palestinas destruidas en 1951.

Este bosque, y otros similares, esconden la memoria y el sufrimiento palestino bajo una capa de árboles no autóctonos que forman ecosistemas frágiles y vulnerables. Ecologistas israelíes advierten que estas plantaciones amenazan la biodiversidad y generan conflictos con comunidades beduinas.

Frente a este «colonialismo verde», palestinos y aliados desarrollan iniciativas como la aplicación iNakba, que localiza aldeas destruidas, o campañas internacionales para retirar el estatus de ONG al JNF. Organizaciones como Zatoun fomentan la reforestación con olivos autóctonos, símbolo de la resistencia y el arraigo palestino.

Para la comunidad palestina, la tierra y su cuidado están ligados a conceptos tradicionales como a»wna (colaboración), sumud (firmeza) y a»wda (retorno), valores que inspiran una lucha que combina ecología y derechos humanos.

Los pinos muertos no solo muestran la fragilidad ambiental, sino que también revelan las huellas de una historia silenciada. La memoria de quienes vivieron en esas tierras resiste bajo el bosque caído, recordándonos que ningún crimen puede permanecer oculto para siempre.

Redacción

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