Donald Trump, presidente de Estados Unidos, ha anunciado la prolongación temporal del alto el fuego con la República Islámica de Irán, una suspensión de hostilidades que permanecerá vigente hasta que las autoridades iraníes presenten una propuesta clara y unificada y finalicen las negociaciones en curso.
Esta decisión se produce en respuesta a una solicitud formal del primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, y el jefe del Ejército de Pakistán, Asim Munir, quienes pidieron mantener la tregua para dar margen a las conversaciones diplomáticas que se están llevando a cabo en Islamabad. Trump ha comunicado a través de sus redes sociales que ha ordenado a las Fuerzas Armadas mantener el bloqueo naval y estar preparadas para cualquier contingencia, aunque el cese de operaciones militares se extenderá mientras se esperan las propuestas iraníes.
El mandatario estadounidense ha destacado que el gobierno de Teherán presenta una notable división interna, lo que complica la formación de una postura conjunta, pero ha insistido en que la tregua continuará independientemente del resultado de las negociaciones.
El anuncio se produjo apenas horas antes de que expirara el plazo fijado para la tregua inicial, establecido para la madrugada del 22 de abril. En ese contexto, las autoridades de Islamabad han instado a Irán a involucrarse activamente en las conversaciones previstas en la capital paquistaní con el fin de evitar un agravamiento del conflicto en la región.
Mientras tanto, las gestiones diplomáticas en Washington se intensifican. El viaje previsto para el vicepresidente JD Vance a Pakistán ha sido aplazado debido a la convocatoria de una reunión de alto nivel en la Casa Blanca, a la que asistirá el secretario de Estado, Marco Rubio, junto al enviado especial Steve Witkoff y el yerno del presidente, Jared Kushner.
La mediación impulsada por Pakistán intenta rebajar las tensiones originadas a finales de febrero en Oriente Próximo, en un contexto marcado por maniobras navales conflictivas en el estratégico estrecho de Ormuz. Irán continúa con una estrategia errática en la zona, mientras Estados Unidos mantiene un perímetro de seguridad estricto y ha llevado a cabo operaciones contra buques que intentaban eludir el bloqueo militar estadounidense.












