El presidente del Foro Económico Mundial, el noruego Borge Brende, ha decidido renunciar a su puesto debido a su vinculación con el pederasta Jeffrey Epstein, con quien se reunió en varias ocasiones. Esta información se dio a conocer el pasado jueves, marcando el final de más de ocho años de Brende al frente de la organización.
El Foro anunció que el actual miembro de la junta, Alois Zwinggi, asumirá el cargo de presidente y director ejecutivo interino. Los copresidentes de la organización, Andre Hoffmann, magnate suizo del sector farmacéutico, y Larry Fink, presidente de la firma de inversiones Black Rock, indicaron que el Consejo de Administración supervisará la transición y desarrollará un plan para identificar un sucesor permanente.
Brende explicó en su declaración que, tras una reflexión profunda, decidió dimitir. La investigación interna del Foro sobre su relación con Epstein reveló que se celebraron tres cenas de negocios entre ambos y que hubo intercambio de mensajes, según documentos del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
A pesar de que Brende afirmó no conocer los antecedentes delictivos de Epstein, admitió que debió haber investigado más. La primera reunión documentada entre ellos ocurrió en 2018, diez años después de que Epstein fuera condenado por prostitución de menores. Brende, que ocupó el cargo de presidente y director ejecutivo tras la renuncia de su fundador Klaus Schwab, destacó que bajo su liderazgo se alcanzó un número récord de socios y una colaboración inigualable con líderes gubernamentales de todo el mundo.
En su despedida, Brende añadió que considera que es un buen momento para que el Foro continúe con su importante labor sin distracciones. La organización, con sede en Ginebra, es conocida por organizar la célebre reunión del Foro de Davos, que cada año marca la agenda internacional desde hace más de una década.
En el ámbito político, el expresidente Donald Trump también ha estado en el centro de la atención, arremetiendo contra el actor Robert De Niro y calificándolo de «mentalmente inestable». Además, el Kremlin ha acusado a Ucrania de intentar obtener armas nucleares con la ayuda de Reino Unido y Francia.
La noticia sobre la dimisión de Brende resuena en un contexto más amplio de cambios y retos en la esfera internacional, donde las relaciones personales y profesionales a menudo se entrelazan con la ética y la reputación.













