La presidenta en funciones de la Asociación de Vecinos de San Lázaro, Araceli González, ha denunciado el grave estado de abandono en el que se encuentra el barrio, señalando que se ha convertido en el aparcamiento de Oviedo. Esta situación ha sido objeto de preocupación entre los residentes, quienes se enfrentan a múltiples problemas que afectan su calidad de vida.
Condiciones de mantenimiento y accesibilidad
Nacida en Cirieño en 1958, González ha dedicado gran parte de su vida a la comunidad y en la actualidad se muestra alarmada por el mantenimiento deficiente de las calles. «La palabra es ‘abandono'», afirma. La presidenta destaca que las aceras están sucias y llenas de verdín, lo que convierte al barrio en un lugar peligroso, especialmente cuando llueve, ya que las personas resbalan constantemente debido a la falta de limpieza adecuada.
El problema se agrava con la escasa accesibilidad: «El 90% de los pasos de cebra están sin rebajar», explica González, lo que dificulta la movilidad de personas mayores y quienes utilizan sillas de ruedas. Además, las escaleras que llevan a los edificios de Otero y las que suben desde Villafría presentan un estado lamentable, con barandillas oxidadas y rotas.
Aumento de la delincuencia y falta de soluciones
La situación se ha vuelto más complicada con un incremento de robos en el barrio, especialmente desde el verano. «No queremos líos, pero hay delincuencia», advierte González. El albergue de Cano Mata se ha convertido en un punto crítico, ya que muchas personas se quedan en la calle cuando no hay espacio disponible, generando un ambiente de inseguridad para los vecinos.
Los residentes se sienten desatendidos por las autoridades, ya que, según González, «pedimos reuniones y nos mandan a un concejal que toma notas, pero no soluciona nada». Asegura que las promesas de los responsables municipales, como el alcalde, se han quedado en palabras vacías. «Nos dicen que ‘la gente ya sabía lo que había allí cuando compró el piso’, y eso es mentira», denuncia.
La presidenta también critica la falta de inversión en servicios básicos en el barrio. «San Lázaro no tiene servicios: necesitamos un centro social digno, una biblioteca mayor», reclama. La comunidad está a la espera de que se implementen proyectos que mejoren la calidad de vida en la zona, especialmente para los jóvenes y mayores.
González concluye que «la Malatería se está cayendo» y que si no hay una inversión real, el barrio podría sufrir un deterioro aún mayor. La propuesta de establecer una zona azul para regular el aparcamiento ha sido bien recibida por algunos vecinos, quienes prefieren pagar que seguir sin espacio para aparcar.














