El 8 de octubre de 2025, la Guardia Civil de Cantabria interceptó un vehículo cerca de Potes que contenía dos cabezas de venado de origen ilícito. La persona que transportaba las cabezas no pudo demostrar su trazabilidad, lo que llevó a la intervención de las autoridades.
El Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil había estado realizando diversas operaciones preventivas durante la época de berrea, centradas en la investigación de casos de caza furtiva y en la aparición de cuerpos de venados muertos en la zona de Valdeprado del Río.
Detalles de la intervención
La intervención tuvo lugar aproximadamente a las 21:00 horas del lunes, cuando los efectivos del SEPRONA inspeccionaron el vehículo en cuestión. En el maletero hallaron las dos cabezas de venado, que carecían del precinto obligatorio, lo que convierte su transporte en ilegal. Sin la documentación adecuada, se desconoce el origen de estas piezas.
Como resultado de estos hechos, el conductor fue denunciado por infringir la Ley de Caza de Cantabria, considerándose la acción como una infracción grave. La normativa establece que el transporte de piezas de caza debe realizarse con el preceptivo precinto, y el incumplimiento de esta obligación puede conllevar una sanción que supere los 3 000 euros.
Consecuencias y medidas adoptadas
Los agentes intervinieron las cabezas de venado, que quedan depositadas a disposición del Gobierno de Cantabria. Este tipo de acciones subraya la importancia de la vigilancia en la protección de la fauna y la prevención de la caza ilegal en la región.
La Guardia Civil reitera su compromiso con la conservación del medio ambiente y la regulación de la caza, asegurando que se llevarán a cabo más controles en el futuro para evitar incidentes similares.
