Varios vecinos de Jerez de la Frontera han denunciado robos en sus viviendas después de ser desalojados debido a las intensas lluvias que han provocado la crecida del río Guadalete. Muchos de ellos salieron de sus hogares con lo puesto, dejando atrás pertenencias valiosas como dinero en efectivo, joyas y relojes.
Aproximadamente 150 personas continúan desalojadas en distintas zonas rurales de Jerez, afectadas por el desbordamiento del río tras el paso de la borrasca Kristin esta semana. Las lluvias han ocasionado que varias carreteras de la red provincial se encuentren cortadas, complicando aún más la situación.
Evacuaciones y realojos en la ciudad
Las evacuaciones han afectado principalmente a los barrios de La Greduela, Los Cejos del Inglés y la zona baja de Las Pachecas, donde el desbordamiento del río ha causado estragos. Un total de 38 personas permanecen alojadas en recursos habilitados, como el albergue de Inturjoven, dependencias de Caritas en El Portal y varios hoteles de la ciudad, mientras que el resto se encuentra acogido por familiares o amigos.
La tregua de las lluvias durante la jornada del sábado permitió un descenso del caudal del Guadalete, que ha pasado del nivel rojo al nivel naranja, registrando una cota de 5,93 metros a primera hora del domingo. Sin embargo, se mantiene la vigilancia ante la evolución del cauce.
Solicitud de declaración de emergencia
La alcaldesa de Jerez, María José García-Pelayo, ha anunciado que el ayuntamiento solicitará al Gobierno la declaración de zona gravemente afectada por una emergencia de Protección Civil debido a los daños ocasionados por la crecida del río. Según ha explicado, los servicios municipales están realizando una valoración de los daños provocados por el temporal.
“Desde la Delegación de Servicios Públicos y Educación se está haciendo un inventario de los daños producidos. Son daños cuantiosos aunque algunos todavía están bajo el agua, por lo que no hay que precipitarse”, ha señalado García-Pelayo.
La situación en Jerez continúa siendo crítica, y los vecinos exigen mayor vigilancia y protección en sus hogares para evitar que se repitan incidentes de este tipo en el futuro.













