El Valencia Basket sufrió una derrota dolorosa en la prórroga frente al Panathinaikos, partido disputado en el Roig Arena y que se decidió en el último segundo con un marcador final de 105-107. A pesar de competir de tú a tú contra el equipo europeo con mayor presupuesto, los taronja vieron cómo una canasta de Hayes-Davis sobre la bocina sentenciaba el encuentro. El jugador griego fue clave con 27 puntos, liderando a su equipo en un choque marcado por la intensidad y las decisiones arbitrales que generaron polémica.
El conjunto valenciano afrontó el duelo con bajas importantes, como la de López-Arostegui, y con los mismos descartes que en el primer partido de la eliminatoria. Pedro Martínez planteó un quinteto inicial con Jean Montero, Brancou Badio, Josep Puerto, Matt Costello y Neal Sako. Desde el inicio, los taronja tomaron la delantera con un triple de Badio, pero el Panathinaikos reaccionó rápidamente, aprovechando la expulsión temprana de Nunn tras dos faltas en poco más de un minuto.
El primer cuarto fue un intercambio constante de canastas con protagonismo para jugadores como Lessort y Osman. El Valencia mostró superioridad en rebotes y asistencias, aunque su escaso acierto desde la línea de tiros libres, donde sólo anotaron 13 de 23 intentos, lastró sus opciones. Además, la actuación arbitral, con decisiones controvertidas entre protestas del banquillo y la presencia del presidente del Panathinaikos en la pista, añadió tensión al encuentro.
Durante el segundo cuarto, el Panathinaikos mantuvo su ventaja gracias a la eficacia de Hayes-Davis, mientras el Valencia respondía con triples de Pradilla, De Larrea y Costello. El partido se mantuvo muy igualado, con cambios constantes en el marcador, aunque los griegos lograron llegar al descanso con una mínima ventaja (48-49).
Tras el descanso, el Valencia salió con energía renovada, intentando equilibrar el marcador con buenas defensas y aciertos ofensivos. Sin embargo, el equipo visitante supo mantener la calma y, con un gran juego desde el perímetro, volvió a tomar ventaja. A pesar de ello, los locales nunca bajaron los brazos y, liderados por Montero y De Larrea, pelearon cada balón para forzar la prórroga tras un final frenético y lleno de errores desde el tiro libre y decisiones polémicas.
En la prórroga, la tensión fue máxima. El Valencia logró ponerse por delante en varios momentos, pero Hayes-Davis volvió a aparecer en los momentos clave, anotando varios triples decisivos. El empate a falta de segundos no impidió que el Panathinaikos sentenciara con un último lanzamiento que desató la frustración en el Roig Arena. La salida inmediata de los jugadores visitantes hacia los vestuarios, con gestos que provocaron cierta tensión, contrastó con la ovación que recibió el equipo local, que pese a la derrota dejó una imagen de entrega y lucha hasta el final.
Esta derrota obliga al Valencia Basket a buscar la remontada en Atenas para seguir vivo en la eliminatoria, un reto mayúsculo que, dada la entrega mostrada en este partido, no parece imposible para un equipo que ha demostrado carácter incluso en las circunstancias más adversas.












