El Valencia Basket sufrió una derrota dolorosa en casa tras caer en la prórroga por 105-107 frente al Panathinaikos, el equipo europeo con mayor presupuesto. El partido se decidió en el último segundo con una canasta de Hayes-Davis, máximo anotador visitante con 27 puntos, que dejó a los taronja con la amarga sensación de merecer más.
Con la baja por lesión de López-Arostegui y sin contar con Yankuba Sima e Isaac Nogués, el técnico Pedro Martínez alineó de inicio a Jean Montero, Brancou Badio, Josep Puerto, Matt Costello y Neal Sako. El Valencia arrancó con un triple de Badio que adelantó a los locales, pero pronto el Panathinaikos contrarrestó con un parcial favorable que incluyó la expulsión temprana de Nunn tras dos faltas en poco más de un minuto.
El partido estuvo marcado por la igualdad y la intensidad. El Valencia llegó a dominar en algunos momentos gracias a la aportación de De Larrea, Montero y Badio, especialmente desde el perímetro. Sin embargo, la eficacia desde la línea de tiros libres fue un lastre para los locales, que anotaron solo 13 de 23 intentos, un 56,5% que terminó penalizando en momentos clave.
El Panathinaikos, que mantuvo la calma pese a la presión del público y del banquillo rival, logró darle la vuelta al marcador en varias ocasiones gracias a la aportación de jugadores como Osman, Grant y el propio Hayes-Davis. La tensión fue en aumento hasta llegar a un final de partido marcado por errores y aciertos alternos. En los últimos segundos, con empate a 92, un tiro forzado de Osman empató de nuevo el choque para llevarlo a la prórroga.
En la prórroga, Montero mantuvo la esperanza con tiros libres y una buena defensa, mientras que Reuvers y Taylor también aportaron en ataque. Sin embargo, Hayes-Davis volvió a aparecer en los momentos decisivos anotando triples que pusieron contra las cuerdas a los locales. A pesar de un último esfuerzo de Key para empatar a falta de segundos, la canasta final de Hayes-Davis sobre la bocina sentenció el encuentro.
El ambiente se tensó tras el pitido final, con gestos de frustración por parte de los visitantes y una situación complicada que terminó con jugadores del Valencia regresando a la pista para recibir el reconocimiento de su afición, que valoró el esfuerzo pese a la derrota.
Esta derrota obliga al Valencia Basket a intentar una remontada complicada en Atenas, donde deberán ganar dos partidos consecutivos para regresar con opciones al Roig Arena. El equipo dirigido por Pedro Martínez mostró carácter y competitividad frente a un rival de gran calibre, dejando la puerta abierta a la esperanza en la eliminatoria.












