Un fiscal federal de Santiago del Estero solicitó la detención e indagatoria del presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio Tapia, junto al tesorero de la entidad, Pablo Toviggino, en el marco de una investigación por presunto lavado de dinero. La causa, que se inició en diciembre pasado en dicha provincia del norte argentino, fue impulsada por el fiscal Pedro Simón.
La orden de detención no sólo alcanza a Tapia y Toviggino, sino también a más de 24 personas vinculadas a su entorno, incluyendo a los propietarios de una quinta ubicada en la localidad bonaerense que está bajo escrutinio judicial. Entre ellos figuran Luciano Pantano, monotributista, y su madre Ana Conte, quien se encuentra jubilada.
En el expediente también está involucrada una empresa contratada por la AFA para gestionar recaudaciones en el exterior, que supuestamente habría desviado fondos hacia sociedades constituidas en Estados Unidos sin empleados ni actividad comercial registrada. Este entramado habría facilitado la maniobra de blanqueo de activos.
La investigación apunta a bienes localizados en Santiago del Estero, tierra natal de Toviggino. El fiscal formuló acusaciones contra ambos dirigentes por «asociación ilícita agravada y lavado de activos» y solicitó la realización de allanamientos, peritajes y la inhibición general de sus bienes.
Además, el caso incluye a allegados de Toviggino en Santiago del Estero, donde, según fuentes judiciales, existirían una treintena de propiedades registradas a nombre de sociedades vinculadas al directivo y a personas de su círculo cercano. El juez de Tucumán Guillermo Díaz es quien deberá resolver algunos planteos judiciales relacionados con la causa.
La AFA es la principal entidad que regula el fútbol en Argentina, organismo clave en la organización y desarrollo del deporte más popular del país, por lo que esta investigación tiene un alto impacto en el ámbito deportivo y político nacional.
Con esta medida, la justicia avanza en una causa compleja que pone en jaque a las autoridades de la AFA y que podría tener consecuencias profundas en la gestión de la entidad y en la transparencia del fútbol argentino.












