El Paris Saint-Germain, actual campeón de la Champions League, se enfrentó al Liverpool en el Parque de los Príncipes durante la ida de los cuartos de final. A pesar de las expectativas de una posible goleada, el resultado final fue de 2-0, lo que deja la decisión en manos del partido de vuelta en Anfield. Los goles fueron anotados por Kvaratskhelia y Doue.
Previo al encuentro, las predicciones apuntaban a una victoria clara del equipo local, y aunque el entrenador del PSG, Luis Enrique, intentó restar importancia a la diferencia entre ambos equipos, la realidad en el campo fue innegable. «Aquí no hay favoritos. Si crees que eres el favorito, fracasarás», afirmó el asturiano, buscando igualar las fuerzas en un duelo que se presentaba como desigual, especialmente tras la reciente crisis de resultados del Liverpool.
A pesar de la inversión realizada en su plantilla, el Liverpool atraviesa un momento complicado, que lo ha dejado en riesgo de no clasificar para competiciones europeas la próxima temporada. En contraste, el PSG lidera la Ligue 1 con una ventaja de cuatro puntos sobre el Lens, que tiene un partido más.
El exjugador del Barcelona, Christophe Dugarry, no dudó en asegurar que «no hay comparación entre los dos equipos. ¡Va a ser una carnicería!». Sin embargo, el único motivo por el que el PSG no logró una goleada abultada en la primera parte fue gracias a la actuación del portero georgiano Giorgi Mamardashvili.
La primera gran intervención del guardameta se produjo tras un disparo de Kvaratskhelia, que buscaba la esquina de su portería, pero se encontró con una estirada impresionante de Mamardashvili. También salvó un mano a mano contra Doue, que parecía destinado a ser el primer gol del PSG. Aunque el equipo local abrió el marcador debido a un error de Mamardashvili, el portero se redimió con varias paradas clave.
La segunda parte vio al equipo de Luis Enrique intensificar su dominio, y tras una hora de juego, Kvaratskhelia logró romper la defensa del Liverpool para marcar el segundo gol, dejando atrás a Gravenberch y al propio Mamardashvili en una jugada brillante. A partir de ese momento, el PSG se convirtió en el claro dominador del encuentro.
Los intentos del PSG por aumentar su ventaja fueron constantes, incluso generaron un penalti que fue inicialmente sancionado, pero el VAR corrigió la decisión al considerar que Konaté había hecho una intervención limpia. A pesar de ello, el PSG continuó buscando el tercer gol, con oportunidades de Dembéle y Nuno Mendes que no se concretaron.
El 2-0 refleja la mejor opción que pudo obtener un Liverpool que ahora deberá luchar con todas sus fuerzas en el partido de vuelta para mantener vivas sus esperanzas de avanzar en la competición.












