El Atlético de Madrid logró una sorprendente victoria de 0-2 en su visita al Camp Nou, poniendo un pie y medio en las semifinales de la Champions League. Este resultado es inesperado, ya que el equipo dirigido por Diego Simeone nunca había conseguido ganar en este estadio ante el Barcelona.
El encuentro comenzó con un Barcelona que dominaba la posesión y buscaba abrir el marcador, pero el Atlético se mostró sólido en defensa, esperando aprovechar las oportunidades de contraataque. A pesar de los intentos de los locales, que contaron con las amenazas de Lamine y Rashford, su falta de efectividad fue evidente. Rashford tuvo una clara ocasión que terminó en las manos del portero Musso, y otra oportunidad para Julián no fue bien ejecutada.
El partido dio un giro drástico en el minuto 40 cuando el defensa Cubarsí fue expulsado tras una revisión del VAR por una falta sobre Giuliano, quien se quedaba solo ante el portero. La falta resultante fue ejecutada magistralmente por Julián Álvarez, quien la colocó en la escuadra, adelantando así a los rojiblancos.
En la segunda parte, el Barcelona realizó cambios introduciendo a Fermín y Gavi, pero a pesar de tener un jugador menos, mantuvo el control del juego. Sin embargo, sus esfuerzos chocaron contra la buena actuación de Musso y la defensa del Atlético. Cuando mejor se encontraba el equipo local, un centro preciso de Ruggeri encontró a Sorloth, quien amplió la ventaja con un gol que dejó a los blaugranas al borde de la eliminación.
A partir de ese momento, el Atlético de Madrid gestionó el partido de manera inteligente, aprovechando su superioridad numérica y manteniendo el balón para desgastar a los jugadores del Barcelona. La vuelta se disputará el próximo 14 de abril en el Metropolitano, donde el equipo de Flick buscará revertir la situación ante su eterno rival.











