En un desafortunado incidente ocurrido durante un partido de la Tercera Asturiana, un árbitro de Oviedo fue agredido físicamente por un jugador del San Luis. El encuentro se disputó en el campo del Pepe Quimarán, donde el marcador estaba empatado a dos goles en el minuto 77 cuando el árbitro sancionó un penalti a favor del Llanera «B». Esta decisión no fue bien recibida por el jugador del San Luis, quien se acercó al árbitro, lo golpeó en la cabeza, lo derribó y le propinó una patada. Afortunadamente, sus compañeros lograron separarlo antes de que la situación escalara.
A pesar de la gravedad del ataque, el árbitro no sufrió lesiones significativas y continuó dirigiendo el partido. Tras el incidente, el Club Deportivo San Luis de La Nueva emitió un comunicado en el que no solo se negó a condenar la agresión, sino que la justificó. «Desde el Club Deportivo San Luis no condenamos la agresión al árbitro por parte de nuestro jugador dado que creemos que las decisiones arbitrales que hemos sufrido durante el encuentro de hoy propician este tipo de comportamientos», se lee en el comunicado. Además, el club defendió al jugador, describiéndolo como «una pieza fundamental» y aseguró que no será apartado del equipo.
El árbitro que dirigió el partido, de aproximadamente 32 años, reflejó en su acta que el futbolista del San Luis le propinó «un puñetazo en el cuello» que lo hizo caer al suelo. En la misma acta, el árbitro anotó que el jugador fue expulsado por agredirlo y que intentó darle una patada mientras estaba en el suelo. Además, el entrenador del San Luis, Marco Antonio Iglesias, fue expulsado por amenazar al árbitro asistente, lo que añade más tensión al ambiente del encuentro.
El San Luis también presentó una serie de quejas sobre el desarrollo del partido, incluyendo la espera de veinte minutos en la puerta del campo, la falta de agua proporcionada por el club local y denuncias de insultos racistas dirigidos a uno de sus jugadores, así como amenazas hacia su directiva. Estos incidentes han provocado un debate sobre el comportamiento en los deportes y la responsabilidad de los clubes en la gestión de sus jugadores.












