Javi Guerra, futbolista natural de Gilet, ha vivido una experiencia agridulce con el Atlético de Madrid, club que marcó sus primeros años como profesional. Hace dos temporadas, Guerra protagonizó uno de sus mejores encuentros contra los rojiblancos bajo las órdenes de Rubén Baraja, un partido que lo catapultó a la atención del equipo dirigido por el Cholo Simeone.
En aquel encuentro, el delantero valenciano brilló con una actuación destacada que incluyó regates, conducciones y un gol espectacular desde fuera del área que hizo vibrar Mestalla, escenario donde se impusieron por 3-0 al Atlético. Fue ese día cuando Guerra se presentó oficialmente en el fútbol profesional y captó la mirada de los responsables del club madrileño.
El interés del Atlético se materializó en un acuerdo con el Valencia CF cercano a los 25 millones de euros para fichar al jugador. La operación estuvo tan avanzada que el Valencia liberó a Guerra de los entrenamientos para que viajara a Madrid y firmara su contrato. Sin embargo, en el último momento, el Atlético decidió apostar por la incorporación del inglés Conor Gallagher y canceló el traspaso, lo que obligó a Guerra a regresar a Mestalla sin concretar su fichaje.
Esta experiencia dejó un recuerdo agridulce para Javi Guerra, quien este sábado se enfrenta de nuevo al Atlético de Madrid, reviviendo tanto el momento de gloria en el terreno de juego como la decepción de ver frustrado un traspaso que ya era público.
El Atlético de Madrid, uno de los clubes más relevantes de la capital española y con gran peso en el fútbol europeo, sigue siendo un punto de referencia para muchos jugadores, y la historia de Guerra es un ejemplo de cómo las circunstancias pueden cambiar el destino de una carrera deportiva en cuestión de días.












