Real Madrid comenzó con paso firme su eliminatoria de playoffs de la Euroliga al imponerse en casa a Hapoel Tel Aviv por 86-82, acercándose así a la clasificación para la Final Four. El encuentro, disputado en el Movistar Arena, mostró un dominio claro de los blancos desde el inicio, a pesar del intento de remontada de los israelíes en los minutos finales.
El ambiente en el pabellón fue clave. A diferencia de la fase regular, cuando el Madrid debió jugar sin público debido a las restricciones por el origen del rival y las protestas exteriores, en esta ocasión los aficionados pudieron apoyar al equipo, llenando y animando el estadio. Aunque hubo manifestaciones de protesta en las inmediaciones contra Israel, dentro del recinto el ánimo fue completamente favorable al conjunto local.
En el terreno de juego, las estrellas del Madrid respondieron con actuaciones destacadas. Facundo Campazzo brilló especialmente desde el perímetro, acertando seis de nueve triples y liderando la anotación. Theo Maledon se encargó de la distribución del juego, finalizando como máximo asistente. Además, jugadores como Hezonja y Lyles superaron la barrera de los diez puntos, manteniendo constante la amenaza ofensiva frente a los visitantes.
Por su parte, Hapoel contó con la destacada actuación individual de Daniel Oturu, que firmó un doble-doble con 20 puntos y 17 rebotes, especialmente impactante al inicio del tercer cuarto. Sin embargo, esa exhibición no fue suficiente para contrarrestar la superioridad colectiva del Madrid, que dominó especialmente la primera mitad.
En los instantes finales, los visitantes recortaron distancias tras varios triples consecutivos, llegando a ponerse a cuatro puntos. Incluso dispusieron de oportunidades para acercarse aún más, pero fallaron intentos clave desde el exterior. Finalmente, el marcador quedó en 86-82 a favor de los locales, que celebraron una victoria merecida y que les permite conservar el factor cancha.
Con esta victoria, el equipo dirigido por Sergio Scariolo mantiene una impresionante racha de triunfos en casa en competición europea, habiendo cedido solo un partido en el Movistar Arena esta temporada, el cual fue ante Panathinaikos hace varios meses. Este pabellón se ha convertido en un escenario hostil para los rivales, y en esta ocasión le tocó sufrir al conjunto israelí.
El próximo enfrentamiento entre ambos equipos se jugará nuevamente en Madrid, este viernes, y de repetir la actuación mostrada, el Real Madrid estaría a un solo triunfo de certificar su pase a la Final Four de la Euroliga.











