El Girona logró este lunes una victoria crucial frente al Villarreal en Montilivi, lo que representa un avance significativo hacia su objetivo de permanencia en la liga. El encuentro finalizó 1-0 gracias a un autogol de Pau Navarro en el tiempo añadido de la primera mitad.
Con este triunfo, el equipo dirigido por Michel Sánchez concluyó la jornada 30 con una ventaja de cuatro puntos sobre los equipos en la séptima y octava posición, y una distancia de ocho puntos sobre la zona de descenso a falta de ocho partidos. Por su parte, el Villarreal se mantiene en la tercera posición, con una renta de un punto sobre el Atlético de Madrid, aunque su rendimiento en los últimos encuentros a domicilio ha sido preocupante, con solo una victoria en los últimos ocho.
El Girona sabía que obtener los tres puntos sería «un paso importantísimo» hacia la salvación, como indicó su entrenador antes del partido. Desde el inicio, el equipo local mostró su intención de ser el protagonista del encuentro. Sin embargo, el Villarreal tuvo una primera aproximación a los tres minutos de juego, cuando Georges Mikautadze disparó cerca del palo tras tocar un defensor local.
A pesar de que el conjunto «groguet» alineó el mismo once que había ganado a la Real Sociedad, no logró encontrar la fluidez necesaria, esperando oportunidades para atacar a través de transiciones rápidas. Mikautadze aprovechó un error de Fran Beltrán en el centro del campo, pero Vitor Reis desbarató la acción en un momento clave.
El Girona dominó la posesión con un 64% en la primera mitad, intentando desestabilizar la defensa rival con la creatividad de Azzedine Ounahi. Sin embargo, la falta de puntería fue evidente, y además, a los quince minutos, el equipo tuvo que lamentar la lesión de Vladyslav Vanat, su máximo goleador.
Los rojiblancos buscaron el gol a través de varias ocasiones, incluyendo una buena jugada de Abel Ruiz, un cabezazo de Vitor Reis y un disparo de Ounahi. Finalmente, encontraron el premio en el tiempo añadido de la primera mitad, cuando un desafortunado autogol de Pau Navarro, al intentar desviar un centro de Arnau Martínez, abrió el marcador.
Al inicio de la segunda mitad, Vitor Reis volvió a ser clave al rechazar un remate de Gerard Moreno, la única ocasión clara del Villarreal en ese período. Tras superar ese susto, el Girona se sintió más cómodo en el juego, ya que el Villarreal no logró crear peligro. Los locales incluso pudieron ampliar la ventaja antes de la hora de partido, con oportunidades claras de Viktor Tsygankov, Abel Ruiz y Axel Witsel. Luiz Júnior realizó una gran intervención para evitar que el centrocampista belga marcara.
Con esta victoria, el Girona se acerca a la salvación y se prepara para el próximo desafío ante el Real Madrid. Si logran encontrar la regularidad que les ha faltado durante la temporada, podrían incluso soñar con una plaza en competiciones europeas.












