La misión Artemis II de la NASA ha hecho historia al marcar el regreso de los astronautas a la Luna después de más de medio siglo. El 1 de abril, los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen despegaron a bordo de la nave espacial Orion, comenzando así la primera misión tripulada que se dirige a nuestro satélite natural desde la era del programa Apolo.
Después de diez días en el espacio, durante los cuales han sobrevolado la cara oculta de la Luna, la tripulación de Artemis II se encuentra en la fase de regreso a la Tierra. Este proceso es crucial, ya que la nave alcanzará velocidades de hasta 40.000 kilómetros por hora al descender a 10.600 metros por segundo a través de la atmósfera terrestre. Los equipos de la NASA, en coordinación con el personal de la Marina de Estados Unidos, están llevando a cabo los preparativos finales para el amerizaje programado frente a la costa de San Diego, que está previsto para las 02:07 h del sábado en España.
Durante el décimo día de su misión, se realizará una maniobra orbital de corrección para asegurar que Orion esté en la trayectoria adecuada para el amerizaje. Adicionalmente, la tripulación volverá a colocar los asientos y el equipamiento en su posición original, así como a vestirse con sus trajes espaciales para la reentrada. La separación del módulo de servicio permitirá que el escudo térmico del módulo de la tripulación proteja a los astronautas y la nave durante el intenso calor del reingreso, que puede alcanzar temperaturas cercanas a los 1.650 grados Celsius.
Una vez que hayan superado esta etapa crítica, se desechará la cubierta de Orion, lo que permitirá el despliegue de los paracaídas, fundamentales para reducir la velocidad de la nave antes de su amerizaje en el océano Pacífico. Al llegar, un equipo de rescate estará listo para recibir a la tripulación, marcando así el exitoso final de esta histórica misión.













