José Manuel Bernabé, quien ocupaba el cargo de gerente del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) desde septiembre de 2025, ha decidido presentar su renuncia. Esta decisión se produce tras la denuncia de acoso interpuesta por la exsecretaria general del centro, Laura Muñoz.
La denuncia de Muñoz alega que, desde la llegada de Bernabé, su entorno laboral se ha visto afectado, con un trato personal incómodo que se manifestaba a través de mensajes y comentarios privados en WhatsApp. El Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades había solicitado anteriormente su cese debido a «unos hechos impropios».
Este viernes, el patronato del CNIO fue informado de la renuncia de Bernabé, así como de un escrito respaldado por 27 jefes de grupos de investigación que defendían su gestión. El patronato, compuesto por representantes de varios organismos estatales y comunidades autónomas, se reunirá pronto para evaluar la situación actual del centro.
Muñoz, en su denuncia, señala que tras la incorporación de Bernabé, experimentó cambios en su dinámica profesional y un trato inusual que la llevó a sentirse cada vez más incómoda en su trabajo. Según su relato, el gerente comenzó a comunicarse con ella frecuentemente a través de WhatsApp, inicialmente para temas laborales, pero pronto la conversación derivó hacia aspectos personales, incluyendo fotografías y vídeos, lo que resultó ser inapropiado dada la jerarquía existente.
La situación en el CNIO ya era tensa antes de la renuncia. Apenas unos meses después de que Bernabé asumiera el cargo, se llevó a cabo una reestructuración del organismo que incluyó la destitución de Juan Arroyo, su predecesor, debido a denuncias de irregularidades y fraude en la contratación. Esta reestructuración también afectó a otros altos cargos en el área económica, incluida la propia Muñoz, quien se convirtió en una de las figuras clave en la crisis que se desató tras la denuncia contra el exgerente.
Fuentes internas del centro han calificado la situación actual como una «trampa» para socavar a Bernabé, sugiriendo que su nombramiento había facilitado la investigación de acusaciones de fraude por parte de la fiscalía. Este contexto de tensiones y cambios en la dirección del CNIO marca un capítulo incierto para el futuro del centro de investigación.














