Las cadenas hoteleras de origen español han implementado planes de contingencia para proteger a sus clientes en Dubái, donde la situación bélica se ha intensificado debido a bombardeos masivos por parte de Irán. Estos ataques han llevado al cierre del espacio aéreo y a la paralización de operaciones en el aeropuerto de Dubái, el segundo más transitado del mundo, lo que ha dejado a numerosos turistas varados.
Entre las principales cadenas afectadas se encuentran Riu, Meliá y Barceló, que tienen presencia en la ciudad emirato. En respuesta a esta crisis, Riu ha decidido ofrecer cancelaciones gratuitas a aquellos clientes que no pudieron llegar a su destino debido al cierre aéreo. Además, para quienes se ven obligados a extender su estancia por la falta de vuelos, la cadena ha implementado una tarifa reducida de 80 dólares por noche para adultos, lo que representa un descuento del 50% sobre el precio habitual, mientras que los menores de doce años no tendrán costo.
Asimismo, Riu ha advertido que podrían racionalizar algunos servicios para asegurar el suministro adecuado de alimentos y otros productos básicos. La compañía ha declarado: «Estamos trabajando para garantizar que tanto los alimentos, el agua y los servicios más básicos estén completamente disponibles».
Por otro lado, fuentes de Meliá han indicado que, a pesar de la situación, sus hoteles en Dubái siguen funcionando con un ambiente de moderada normalidad. «Los hoteles están llenos y todos, clientes y empleados, están perfectamente y cuentan con suministros para muchos días. Ninguno ha tenido afectaciones ni ha sufrido ninguna explosión cercana», explicó una portavoz de la empresa. Aunque se han reportado algunos escombros en uno de los hoteles, la situación general se mantiene estable.
Es importante señalar que ninguno de los hoteles de estas cadenas se encuentra en la zona de Palm Jumeirah, que ha sido la más afectada por los ataques. Las hoteleras han recomendado a sus clientes permanecer en los establecimientos hasta que la situación mejore.
Con el cierre del espacio aéreo, se teme que pueda producirse una falta de suministros en la región si el tráfico aéreo y terrestre no se restablece pronto. Las medidas adoptadas por las cadenas hoteleras buscan mitigar el impacto de esta crisis sobre los turistas afectados.














