El Carnaval de Santa Cruz de Tenerife ha demostrado su impresionante capacidad de convocatoria al concluir su edición de 2026 con la participación de más de un millón de asistentes. Los festivales, concursos y galas se llevaron a cabo entre el 16 de enero y el 23 de febrero, según lo confirmó el Ayuntamiento de Santa Cruz en el balance oficial de la fiesta, destacando que las cifras superan a las de 2025.
Más de un millón de personas disfrutaron del evento, lo que representa un aumento en la participación respecto al año anterior, cuando la lluvia afectó la asistencia. El alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, destacó que estos datos reflejan «la buena salud» de la principal festividad internacional de la ciudad. Recordó que el año anterior estuvo marcado por varios episodios de lluvia que influyeron negativamente en la afluencia de público.
En términos de seguridad, el dispositivo sanitario atendió a 676 personas en el hospital del Carnaval, lo que representa apenas el 0,01 % del total de asistentes. Esto, según el alcalde, confirma que se trata de una de las celebraciones multitudinarias «más seguras del mundo». Sin embargo, aseguró que el consistorio continuará reforzando tanto los operativos como las campañas de concienciación ciudadana.
El balance también reveló cifras positivas en el ámbito medioambiental. Durante las semanas de festividades, se recogieron 443 toneladas de residuos, una cifra ligeramente inferior a la del año anterior. Cerca de 2.000 personas participaron en talleres ambientales organizados por el Ayuntamiento. Se destacó especialmente la labor del servicio de limpieza, que logró restaurar la normalidad en la ciudad pocas horas después de los actos más concurridos.
En cuanto al transporte, la movilidad también experimentó un notable incremento. Las guaguas de TITSA transportaron a más de 1,1 millones de pasajeros, lo que representa un aumento del 8 % en comparación con 2025. Por su parte, el tranvía de Metropolitano de Tenerife alcanzó casi 460.000 usuarios, lo que se traduce en un incremento del 13 %. También se registraron aumentos medios del 10 % en navieras y aerolíneas, relacionados con el flujo de visitantes durante el Carnaval.
El impacto turístico fue considerable, con una ocupación hotelera media que superó el 84 %, seis puntos por encima del año anterior. En el día del coso, aproximadamente 10.000 personas se trasladaron en guagua desde el norte y el sur de la isla hasta la capital, lo que llevó a activar un operativo especial de la Policía Local para gestionar más de 200 vehículos y reforzar la presencia de la Policía Nacional con agentes de otras zonas.
Entre las jornadas más destacadas, el Sábado de Piñata se consolidó como uno de los momentos de mayor afluencia, con más de catorce horas de actividad ininterrumpida y conciertos que alcanzaron el cien por cien de ocupación. De cara al futuro, Bermúdez anticipó que el Ayuntamiento ya está trabajando en la edición de 2027, considerando la posibilidad de establecer una fecha independiente del calendario tradicional marcado por la Cuaresma, aunque la decisión aún no está tomada.
Entre los aspectos a evaluar figuran el tiempo necesario para la instalación de infraestructuras, especialmente el escenario principal, así como la coordinación de los dispositivos de seguridad, limpieza y movilidad. El alcalde recordó que no sería la primera modificación del calendario carnavalero, ya que en 2022 la pandemia obligó a trasladar la celebración al mes de junio. Asimismo, reiteró que el objetivo municipal es garantizar las mejores condiciones para grupos, carnavaleros, comercios y vecinos, manteniendo el crecimiento y la proyección internacional de la fiesta.














