La ciudad andaluza de Jaén está convirtiendo los refugios antiaéreos de la Guerra Civil en un atractivo turístico. Algunos de estos espacios, que fueron construidos para proteger a la población durante los bombardeos, se están habilitando como lugares visitables, mientras que otros pueden ser explorados a través de un mapa interactivo.
La historia de estos refugios se remonta al 1 de abril de 1937, cuando la ciudad sufrió un devastador bombardeo que cambió su curso en la contienda. Desde ese momento, la construcción de refugios fue una prioridad para las autoridades, resultando en la creación de numerosos subterráneos, tanto públicos como privados. Según Santiago Jaén Milla, experto en Historia Contemporánea, se han documentado alrededor de 150 refugios en la ciudad, de los cuales 35 son de acceso público.
Jaén tiene un proyecto denominado «Jaén bombardeada, la Guernica andaluza», que busca destacar este legado oculto bajo la ciudad. La iniciativa incluye un mapa interactivo en Google Maps que localiza todos los refugios, algunos de los cuales fueron construidos por empresas para proteger a sus trabajadores.
Actualmente, el refugio ubicado en la plaza de Santiago y el del Albergue Juvenil de Jaén son los únicos que se pueden visitar. Sin embargo, se están considerando abrir más refugios al público, como los de las plazas de San Ildefonso, La Merced y Cruz Rueda. Además, se ha encontrado otro refugio en la Cuesta de San Miguel, que presenta un interés didáctico al reutilizar estructuras medievales.
El objetivo no es recuperar todos los refugios, sino contar con un número significativo que pueda ofrecer una experiencia turística única. Este enfoque turístico no solo busca atraer visitantes, sino también fomentar la educación en valores democráticos y el respeto a los derechos humanos.
El patrimonio monumental de Jaén también es digno de mención. Entre los lugares emblemáticos se encuentran los Baños Árabes, que son considerados los más grandes de España, y la catedral de la Asunción, un referente de la arquitectura renacentista en el país. Estos lugares ofrecen un atractivo adicional a la oferta turística de la ciudad, que combina historia, cultura y un legado que merece ser descubierto.
La historia de Jaén no solo está viva en sus monumentos, sino también en las leyendas que la rodean, como la del Lagarto de la Magdalena, que resuena en la identidad cultural de sus habitantes. Esta rica herencia cultural, junto con la iniciativa de abrir refugios antiaéreos al público, posiciona a Jaén como un destino turístico singular que invita a explorar su pasado y apreciar su riqueza histórica.














