Calvià se ha consolidado como el centro neurálgico del sector agrícola y ganadero de Mallorca durante la celebración de la tradicional Fira d»Oví i Caprí. Este evento, que tuvo lugar este domingo, congregó a cientos de personas en las calles del casco antiguo del municipio, mostrando un fuerte arraigo local y una gran repercusión en toda la isla.
Las actividades de la feria comenzaron el pasado 11 de abril, pero fue esta jornada la que registró mayor afluencia y protagonismo. Desde primera hora de la mañana, las calles Major, Jaume III y la plaza de la Vila se transformaron en un escaparate vivo donde se exhibió la producción artesana y agroalimentaria local. El mercado contó con numerosos puestos que atrajeron a visitantes interesados en los productos de proximidad.
Uno de los focos principales fue la exposición de animales en la plaza de la Iglesia y la calle de la Costeta de la Música. La muestra de ovejas y cabras, junto con el Concurso Morfológico, acapararon la atención del público. Los ejemplares premiados, entre ellos el macho mallorquín y la oveja roja mallorquina, destacaron por su calidad y el esfuerzo de los criadores. Las familias y curiosos no dejaron de acercarse para contemplar de cerca estos animales durante toda la mañana.
El programa incluyó además actividades culturales y tradicionales que dinamizaron el centro del pueblo. Un pasacalles protagonizado por los xeremiers, la Colla Gegantera y los Caparrots llenó de música y color las calles. Las demostraciones de esquilado y de trillar la era con métodos antiguos fascinaron tanto a mayores como a niños, al mostrar la dureza y el valor del trabajo rural tradicional.
Los establecimientos gastronómicos del municipio se sumaron a la conmemoración ofreciendo platos típicos relacionados con la temática de la feria. Entre ellos destacaron el frit de mèl en Can Torrat, las chuletitas de cordero lechal en Aromes o el arroz brut en Sa Central, que permitieron a visitantes y vecinos disfrutar de la cocina local.
Como contraste entre tradición y modernidad, la calle Batle Jaume Martorell acogió una exhibición de tractores y maquinaria agrícola utilizada por los agricultores del municipio, subrayando la importancia de la innovación en el sector.
Desde el Ayuntamiento de Calvià se subrayó que esta edición de la feria pretende ser un punto de encuentro intergeneracional, invitando a los jóvenes a descubrir en el mundo rural una vía para la innovación y el desarrollo sostenible. La Fira d»Oví i Caprí reafirma así el compromiso de Calvià con su identidad rural y la promoción de su sector primario en pleno siglo XXI.














