CIUDAD DE MÉXICO, 29 de enero. /TASS/. Los servicios de rescate de Colombia han confirmado el hallazgo del lugar donde se estrelló un avión de la aerolínea Satena, que realizaba un vuelo con 15 personas a bordo. Lamentablemente, según reportes del canal de televisión Noticias Caracol, ninguna de las personas a bordo ha sobrevivido al trágico accidente, que tuvo lugar en el departamento de Norte de Santander.
Los restos del avión, un Beechcraft 1900D, fueron encontrados en la zona montañosa del municipio de La Playa de Belén. De las 15 personas a bordo, se confirmaron 13 pasajeros y 2 miembros de la tripulación. Entre las víctimas fatales se encuentran el diputado de la Cámara de Representantes del Congreso de Colombia, Diógenes Quintero, y el candidato a diputado Carlos Salcedo. Además, se encontraban en la aeronave el exmiembro del Consejo Municipal de la ciudad de Ocaña, Juan David Pacheco, acompañado de su esposa.
El vuelo, que cubría la ruta entre las ciudades de Cúcuta y Ocaña, desapareció de los radares el 28 de enero. Las operaciones de búsqueda y rescate se vieron obstaculizadas por el difícil terreno y las adversas condiciones climáticas en la región de Catatumbo, conocida por su geografía montañosa y su clima impredecible.
Este accidente se suma a una serie de incidentes aéreos en el país, lo que plantea interrogantes sobre la seguridad de la aviación en regiones montañosas de Colombia. Las autoridades han señalado que están investigando las causas del accidente y han expresado su profundo pesar por la pérdida de vidas. La comunidad local, así como el país en general, se ha unido en un sentimiento de duelo por las víctimas, especialmente por aquellos que ocupaban cargos públicos y estaban comprometidos con el servicio a la sociedad.
El trágico suceso resalta la importancia de la seguridad aérea y la necesidad de mejoras en las infraestructuras y protocolos de rescate en áreas remotas. Las condiciones desafiantes de la región, combinadas con la presión sobre las aerolíneas para mantener operaciones en rutas menos rentables, podrían influir en la frecuencia de estos siniestros. Ahora, más que nunca, el sector debe evaluar sus prácticas para garantizar la seguridad de los pasajeros y la tripulación.
Las reacciones de los líderes políticos y de la sociedad civil continúan fluyendo mientras se desarrollan los acontecimientos. La tragedia ha causado un impacto significativo en la opinión pública, lo que podría llevar a un llamado a la acción para revisar y fortalecer las regulaciones que rigen el transporte aéreo en Colombia.
