El consejero delegado de Apple, Tim Cook, ha desmentido rotundamente los rumores sobre su posible jubilación durante una entrevista en el programa matinal «Good Morning America» de ABC. A sus 65 años, Cook afirmó: «No, no he dicho eso. No lo he dicho nunca. Amo profundamente lo que hago. Hace 28 años entré en Apple y desde entonces he disfrutado cada día. No puedo imaginarme la vida sin Apple».
Estas declaraciones se producen en un momento en que la compañía de Cupertino, a pesar de registrar resultados récord, enfrenta crecientes dudas sobre su capacidad para liderar la nueva era de la inteligencia artificial. La entrevista, parte de las celebraciones por el 50 aniversario de Apple el próximo 1 de abril, no se limitó a la celebración, pues Cook tuvo que abordar la reciente salida de varios ejecutivos clave, como John Giannandrea, responsable de inteligencia artificial, así como Kate Adams y Lisa Jackson.
El foco de la crítica hacia Apple se centra en su proyecto denominado Apple Intelligence, que busca competir con gigantes como OpenAI y Google en el ámbito de la inteligencia artificial generativa. Los resultados hasta ahora han sido decepcionantes, con numerosas críticas de usuarios y analistas. Además, la renovación esperada de Siri, el asistente de voz de la compañía, se ha pospuesto hasta 2026. Para mitigar estas deficiencias, Apple ha optado por integrar tecnología de Google en algunas funciones de IA del iPhone, una decisión que podría debilitar su competitividad frente a Android a largo plazo.
En medio de este panorama, Cook mantuvo un tono de confianza. En cuanto a la inteligencia artificial, se mostró deliberadamente ambiguo, mencionando que «puede ser muy positiva», aunque enfatizó que su impacto depende de los usuarios y los creadores. Esta postura refleja la cautela institucional de Apple y su compromiso histórico con la privacidad, defendiendo su plataforma de cómputo privado en la nube que procesa la mayoría de las consultas de IA directamente en el dispositivo, asegurando que es inaccesible incluso para sus propios ingenieros.
Otro tema relevante en la entrevista fue la relación de Apple con la administración Trump y las repercusiones de los aranceles. Cook destacó la intención de la empresa de invertir 600.000 millones de dólares en Estados Unidos en los próximos cuatro años, así como la producción de componentes en Kentucky y Arizona. Sin embargo, fue más evasivo respecto a los aranceles, señalando que Apple ha gastado aproximadamente 3.300 millones de dólares en tasas que podrían ser ilegales y que están evaluando sus opciones legales.
Con el 50 aniversario a la vista, Apple se prepara para lanzar novedades, incluyendo un posible iPhone plegable. La continuidad de Cook en el liderazgo reduce la incertidumbre inmediata y ofrece un mensaje de estabilidad a inversores y usuarios. No obstante, el verdadero desafío radica en la capacidad de la compañía para recuperar terreno en el ámbito de la inteligencia artificial sin comprometer el ecosistema de privacidad y confianza que ha cultivado durante décadas.














