Mariano Loscertales, un nonagenario de Zaragoza, está rompiendo estereotipos sobre la adaptación de los mayores a la tecnología. Nacido en Lalueza, en la provincia de Huesca, en 1929, ha vivido casi un siglo lleno de experiencias y trabajo, destacándose como panadero, profesor de educación física y entrenador de fútbol.
Con cerca de 100 años, Mariano baja casi cada tarde a un bar cerca de su hogar para disfrutar de un café. Su agudeza mental es sorprendente, y se maneja con soltura en su vida diaria, incluyendo el uso de su teléfono móvil. «Yo nací en Lalueza en junio de 1929, pero estoy viviendo el año 97 de mi vida», comenta, explicando su particular forma de contar los años, similar a la de los chinos.
A pesar de su edad, Mariano ha decidido no dejar que la brecha digital lo detenga. Forma parte de ese creciente colectivo de mayores que utilizan la banca online y realizan pagos a través de aplicaciones como Bizum. Sin embargo, confiesa que ya no se siente tan cómodo con herramientas más avanzadas, como ChatGPT.
La historia de Mariano es un ejemplo de la capacidad de adaptación y aprendizaje que tienen muchas personas mayores en la actualidad. A través de su perseverancia y curiosidad, ha logrado integrarse en un mundo cada vez más digital, desafiando las expectativas que se tienen sobre su generación.














