Google ha anunciado que actualmente el 75% del nuevo código informático que desarrolla proviene de Gemini, su modelo avanzado de inteligencia artificial, aunque siempre supervisado por ingenieros humanos. Esta cifra fue dada a conocer durante el evento Google Cloud Next, celebrado esta semana en Las Vegas, donde la compañía mostró sus últimas innovaciones tecnológicas.
Desde hace años, Google trabaja para perfeccionar su IA con el fin de automatizar la creación de líneas de código que sustentan sus productos y servicios. Esto incluye desde su buscador, el más utilizado a nivel mundial, hasta herramientas de ofimática como Gmail, Docs, Drive y Meet.
En octubre de 2024, Google comunicó que el 25% de su código era generado por IA, porcentaje que se duplicó durante el otoño para alcanzar el 50%. Ahora, con este nuevo anuncio, queda patente la apuesta firme del gigante tecnológico por la automatización mediante agentes de inteligencia artificial como eje central de su futuro.
Esta progresiva integración de la IA en los procesos de desarrollo ha generado inquietud sobre el impacto laboral, especialmente en el empleo de ingenieros informáticos. Aunque Google fomenta que sus empleados utilicen cada vez más la inteligencia artificial para distintas tareas, incluyendo la generación de código, la compañía también ha reconocido que esta transición ha supuesto el despido de al menos 200 proveedores vinculados a mejoras en productos como Gemini o AI Overviews, los resúmenes inteligentes que aparecen en la parte superior de los resultados de búsqueda.
Desde la dirección, Sundar Pichai, CEO de Alphabet, matriz de Google, ha calificado esta etapa como la entrada en la «era agéntica de la IA», subrayando la importancia de la colaboración entre humanos y máquinas para multiplicar la productividad.
La automatización en la creación de software no es exclusiva de Google. En Silicon Valley, otras grandes tecnológicas también avanzan en esta dirección. Por ejemplo, Microsoft informó en abril de 2025 que entre el 20% y 30% de su código era generado por inteligencia artificial. Además, líderes en el sector como Dario Amodei, CEO de Anthropic, han manifestado que la IA actual podría estar a uno o dos años de desarrollar de forma autónoma la siguiente generación de sistemas inteligentes.
El desafío para la industria tecnológica radica en equilibrar la eficiencia y la innovación que aporta la inteligencia artificial con el papel insustituible de los profesionales humanos, capaces de multiplicar por diez la eficacia del trabajo restante. Google aspira a que su modelo sirva de ejemplo para atraer a más clientes de empresa en este nuevo paradigma tecnológico.














