La Dirección General de Tráfico (DGT) ha introducido una nueva etiqueta roja destinada a identificar los coches autónomos que participan en pruebas autorizadas en las carreteras españolas. Este distintivo, que no mide emisiones ni contaminación, se enmarca dentro del Programa Marco de Evaluación de la Seguridad y Tecnología de Vehículos Automatizados (Programa ES-AV) y busca facilitar la identificación de estos vehículos en entornos de tráfico real.
Características de la nueva etiqueta
La etiqueta roja incluye un icono que representa un coche conectado, así como un código QR que enlaza a información relevante en el sitio web de la DGT. También presenta un espacio para la matrícula del vehículo y el número de autorización correspondiente. Debe colocarse en el ángulo inferior izquierdo del parabrisas o, en su defecto, en un lugar visible. Esta etiqueta solo puede ser utilizada por fabricantes de vehículos, desarrolladores de tecnología de automatización, importadores y operadores de flotas que cuenten con la autorización previa de la DGT.
Con esta medida, España se posiciona como uno de los países pioneros en la regulación de la tecnología de vehículos autónomos en Europa. El objetivo es establecer un marco legal que garantice la seguridad de los participantes en las pruebas y de otros usuarios de la vía, al mismo tiempo que se impulsa el desarrollo tecnológico de manera responsable.
Fases de prueba y supervisión
El Programa ES-AV contempla tres fases de prueba según la madurez tecnológica de los vehículos. La Fase 1 es controlada y se aplica en estadios iniciales o entornos supervisados, la Fase 2 es extensiva y se utiliza para situaciones intermedias, mientras que la Fase 3 se refiere al pre-despliegue, justo antes de que el vehículo entre en servicio. Estas fases están reservadas para vehículos automatizados de nivel 2 a 5, según la clasificación SAE, que incluye coches que pueden ser conducidos de forma remota.
La DGT ha creado la Oficina para la Facilitación de Pruebas de Vehículos Automatizados (OFVA) para gestionar las solicitudes y el seguimiento de estas pruebas. Además, se ha establecido el Centro Gestor del Programa ES-AV (CG-ESAV), que se encargará de autorizar y monitorizar las pruebas, garantizando así que no se realicen ensayos sin supervisión.
Aunque desde junio de 2023 ya circulan algunos de estos vehículos con la nueva pegatina, su presencia en las carreteras todavía es limitada. La DGT espera que la etiqueta se vuelva más común a medida que más empresas se unan al programa, con el objetivo de convertir a España en un referente en tecnología de vehículos automatizados.
Es importante destacar que, aunque se están realizando pruebas con coches autónomos, estos deben contar con un operario a cargo, independientemente del nivel de automatización, ya que actualmente no se permite que un coche circule completamente sin conductor por las vías públicas en España. Este nuevo marco regulador no solo busca fomentar la innovación en la industria de la automoción española, sino que también se caracteriza por su apuesta por la transparencia en los resultados de las pruebas, generando así confianza pública en una tecnología que, sin duda, jugará un papel crucial en el futuro del transporte.














