A lo largo de 2025, Liferay ha adoptado un enfoque agnóstico en inteligencia artificial, con una arquitectura nativa de la nube y capacidades que empoderan a los equipos de negocio. Fiel a su compromiso con el código abierto, la compañía ha establecido las bases para afrontar un 2026 que exige flexibilidad y apertura. Sobre estos temas, conversamos con Beatriz Escobar, gerente general de Liferay España.
¿Cuáles considera que serán las tendencias que marcarán el sector de las experiencias digitales en 2026?
Escobar señala que el dinamismo del mercado y la adaptación a la regulación de la Unión Europea, centrada en la soberanía digital, serán determinantes. Este dinamismo implicará la consolidación de arquitecturas componibles, lo que permitirá a las empresas elegir soluciones de gestión de contenido (CMS) Headless, comercio y gestión de activos digitales de manera independiente, favoreciendo así la flexibilidad y adaptabilidad. La soberanía digital también exigirá adoptar estándares abiertos para asegurar el control sobre los datos de las organizaciones.
Con este contexto, la inteligencia artificial dejará de ser un simple complemento y se convertirá en una capa de servicio esencial.
En 2025, Liferay ha hecho especial énfasis en la democratización de las experiencias digitales, presentando su enfoque BYOAI, funcionalidades no-code/low-code, y su implementación en Kubernetes. ¿Qué ha significado esto para los clientes?
Este cambio ha permitido a los clientes de Liferay gozar de mayor autonomía y agilidad. Se han capacitado a los equipos de negocio con herramientas low-code para lanzar iniciativas sin depender del departamento de TI. El enfoque BYOAI ha facilitado el uso de soluciones de IA que se ajustan a las necesidades específicas de las organizaciones, alineándose con sus políticas de seguridad y protección de datos. Además, la solución para Kubernetes brinda la libertad de operar en cualquier entorno de nube, ya sea pública o híbrida, garantizando así la autonomía de los clientes.
¿Por qué es tan importante el código abierto en este proceso?
Beatriz Escobar resalta que la innovación en Liferay se basa en permitir que sus clientes mantengan su independencia tecnológica, lo cual solo es factible mediante el código abierto. Este modelo permite auditar, modificar y extender el código según las necesidades de cada organización, evitando el fenómeno del «vendor lock-in». De este modo, las empresas pueden integrar Liferay con otras tecnologías de su elección sin quedar atrapadas en un ecosistema propietario.
¿Cómo se traducen esos principios de flexibilidad en resultados concretos para los clientes?
La filosofía del código abierto se manifiesta en una ventaja práctica clave: la interoperabilidad. En lugar de obligar a los clientes a un ecosistema cerrado, la plataforma de Liferay actúa como un núcleo flexible que se integra sin problemas con sus sistemas heredados, permitiendo la incorporación de las mejores tecnologías de terceros elegidas por ellos para construir su solución ideal. Esto se traduce en una reducción del coste total de propiedad y una mayor agilidad en la operación.














