El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha puesto en valor la posición de España como un destino atractivo para las inversiones en energías renovables en un contexto de crisis energética global, marcada por la guerra en Oriente Medio y sus consecuencias en el mercado del petróleo y el gas.
Durante su intervención en inglés, Sánchez destacó que avanzar hacia una economía más sostenible no solo fortalece la autonomía estratégica del país, sino que también mejora su autonomía política y su capacidad para defender sus valores en foros internacionales como Madrid o Bruselas. Subrayó que, a pesar de las dificultades, España ha alcanzado un hito histórico con 22 millones de cotizantes en la Seguridad Social, lo que refleja un crecimiento económico sólido y sostenido.
El presidente insistió en que la transición energética contribuye a reducir las emisiones contaminantes, mejorar la calidad del aire y diversificar el suministro energético, todo ello acompañado de una reducción en los precios de la energía y un aumento del empleo y la competitividad industrial en distintas regiones del país.
En este sentido, Sánchez afirmó que el objetivo no es conformarse con tener la electricidad más barata de Europa, sino trabajar para que el continente alcance los precios energéticos más bajos a nivel mundial. Para lograrlo, enfatizó la necesidad de una unión energética real entre los estados miembros y una cooperación estrecha con el sector empresarial.
Asimismo, anunció que España ha solicitado a la Comisión Europea la creación de un impuesto especial dirigido a los beneficios extraordinarios no previstos de las compañías petrolíferas y gasísticas, buscando así mantener la solidaridad entre países y empresas en este momento crítico.
La apuesta del Ejecutivo español se centra en posicionar a España como una potencia en energías renovables, aprovechando su potencial geográfico y la experiencia acumulada para atraer a los grandes grupos del sector, que enfrentan un escenario global complicado por la volatilidad energética derivada del conflicto en Oriente Medio.
Este mensaje se produce en un momento clave, en el que la seguridad y la sostenibilidad energética son prioridades para Europa, y en el que España pretende consolidar su papel como referente en la descarbonización y la generación de empleo verde.

























