El alcalde de Riba-roja, Robert Raga, hizo un llamado este lunes para que el ayuntamiento de esta localidad en el Camp de Túria pueda ejercer la capacidad de regular los precios del alquiler, de acuerdo con lo establecido en la Ley de Vivienda de 2023. Esta facultad debe ser autorizada por el Consell, que debe decretar las zonas tensionadas debido a los altos precios.
Raga destacó esta opción como una de las soluciones necesarias para controlar el creciente costo del alquiler en Riba-roja, que ha experimentado un aumento significativo en los últimos tiempos, tal y como publicó el diario LAS PROVINCIAS. «Ya lo sabíamos, es una barbaridad y hay que ponerle coto», afirmó el primer edil.
Según un informe de la empresa pisos.com, el alquiler medio en Riba-roja ha pasado en un año de 882 euros a 1.100 euros al mes, lo que posiciona al municipio valenciano como el segundo con mayor aumento de precios en España, solo superado por Medina del Campo, en Valladolid. Ante esta situación, Raga propuso también la creación de viviendas de alquiler asequible, un esfuerzo en el que el ayuntamiento se ha mostrado dispuesto a colaborar desde hace tiempo.
«Ofrecimos un solar municipal para la construcción de 28 viviendas y no hemos obtenido respuesta», mencionó Raga como ejemplo de su compromiso. «Estamos dispuestos a ofrecer más solares con tal de contener los precios». Además, el alcalde comentó que el ayuntamiento está trabajando en la promoción de un Plan de Actuación Integrada (PAI), que prevé la construcción de aproximadamente 900 viviendas en la zona conocida como Calvari, así como otras 200 a 300 viviendas cerca del instituto y la estación de metro.
«Una parte de estos pisos estará destinada a viviendas protegidas», precisó Raga, al referirse a una oferta de precios más razonables gracias a la limitación de la superficie construida.

























