El vicepresidente primero de la Ciudad Autónoma de Melilla, Miguel Marín, ha expresado su descontento con el Gobierno central, acusándolo de tener «totalmente olvidada» a la ciudad. Esta crítica se centra en la escasez de proyectos e inversiones prometidos, especialmente en el marco del Plan Integral de Desarrollo Socioeconómico.
Marín también ha señalado la «falta de respeto y cortesía» del ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, quien según él no informó al presidente melillense, Juan José Imbroda, sobre su visita el pasado jueves 19. «Ahí queda retratado», comentó Marín, criticando tanto la actitud del ministro como su gestión política.
El vicepresidente ha calificado de «auténtica tomadura de pelo» el plan que el Ejecutivo central presentó en 2022, argumentando que se ha quedado en meras palabras. Según sus declaraciones, los proyectos e inversiones prometidos «han desaparecido», afirmando que «ni están ni se les espera».
Imbroda, por su parte, admitió que se enteró de la visita de Torres a Melilla a través de la prensa, indicando que no tenía más información al respecto. «No hemos tenido contacto, por lo tanto, que explique lo que tenga que explicar», subrayó, haciendo hincapié en que no habían sido informados de la agenda del ministro.
En otro orden de cosas, el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática realizó un balance del primer año del Real Decreto Ley que regula las medidas a adoptar en situaciones de contingencia migratoria extraordinaria. Durante su discurso, lamentó que la máxima autoridad de Melilla no hubiera solicitado un encuentro formal con él, sugiriendo que su agenda estaba coordinada desde hace semanas.
























