El Ayuntamiento de Madrid se encuentra en plena organización para la visita del Papa León XIV, movilizando todos sus recursos tras una reunión este martes con la Delegación del Gobierno. Según el Consistorio, el encuentro se desarrolló con normalidad y sin novedades significativas.
La vicealcaldesa y delegada de Seguridad y Emergencias, Inma Sanz, ha revelado que se desplegarán 10.000 efectivos municipales para atender «todas las necesidades» que surjan durante la estancia del Pontífice. Este dispositivo, que incluye a la Policía Municipal, Samur-Protectión Civil y Bomberos, será comparable al que se organizó para eventos de gran escala, como la cumbre de la OTAN.
A pesar de la magnitud del operativo, Sanz ha moderado las expectativas en torno al contenido del encuentro. Ha indicado que la reunión ha sido «cordial» y ha servido principalmente para compartir información sobre una agenda que aún está en desarrollo. «Tampoco hay demasiada novedad», ha insistido, subrayando que los contactos entre las distintas administraciones y los organizadores se llevan a cabo desde hace tiempo.
En este sentido, el Ayuntamiento ha enfatizado que la planificación se está realizando fuera del ámbito político. Sanz ha destacado la importancia de las reuniones técnicas entre los cuerpos de seguridad y el Centro Nacional de Inteligencia, donde se definirán los detalles operativos del dispositivo. «No buscamos polémicas; nuestro objetivo es que el viaje sea un éxito», ha declarado.
Por otra parte, desde la Comunidad de Madrid, el tono ha sido diferente. La consejera de Sanidad, Fátima Matute, ha instado al delegado del Gobierno, Francisco Martín, a centrarse en el trabajo y a dejar de lado críticas que considera «espurias». Aunque no participó en la reunión, Matute ha querido expresar su postura, asegurando que la coordinación en el ámbito sanitario está en marcha. «Estamos coordinando todos los niveles asistenciales para ofrecer atención durante la visita del Papa», ha afirmado.
Asimismo, ha anticipado que el dispositivo abarcará desde el Summa 112 en las calles hasta hospitales preparados para atender tanto al Pontífice como a los miles de visitantes, peregrinos y voluntarios que se esperan. «Se trata de una coordinación perfecta entre diversas administraciones», ha resumido.

























