La sesión plenaria en Cangas se vio alterada este viernes cuando la Policía Local tuvo que actuar para echar del salón de plenos a la concejala del Partido Popular, Isabel Filgueiras. La edil popular se negó a abandonar voluntariamente el recinto tras ser requerida en varias ocasiones.
La alcaldesa de Cangas, Araceli Gestido, representante del Bloque Nacionalista Galego (BNG), pidió en tres ocasiones a Filgueiras que abandonara el pleno, sin lograr que la concejala accediera a la petición. Ante la negativa, la policía local intervino para proceder a su expulsión física.
Durante el incidente, la concejala se dirigió a los agentes pidiendo que no la tocaran, mostrando así su resistencia a ser retirada. Este hecho generó una situación tensa dentro de la sesión municipal, que debía tratar asuntos de interés para la localidad.
El pleno es el órgano principal de deliberación en el ayuntamiento, donde los representantes políticos discuten y deciden sobre las políticas y gestión local. La intervención policial en un acto de estas características resulta poco habitual y refleja la gravedad del enfrentamiento entre los grupos políticos presentes.
El Partido Popular y el BNG mantienen diferencias históricas en la gestión municipal de Cangas, algo que en ocasiones se traduce en momentos de confrontación como el ocurrido este viernes. La expulsión de una concejala durante una sesión plenaria es una medida excepcional que subraya la tensión en la política local.
Este suceso pone de relieve la necesidad de diálogo y respeto en las instituciones públicas para garantizar que los debates se desarrollen con normalidad y sin incidentes que alteren el funcionamiento democrático.
























