La izquierda de la izquierda en España enfrenta división y búsqueda de liderazgo

La izquierda más radical en España se fragmenta entre nuevos liderazgos y estrategias dispersas

En los días de esplendor del primer Podemos, cuando el partido parecía imparable y todo giraba en torno a celebraciones y conquistas electorales, la realidad interna ya mostraba una compleja red de comunicaciones y conflictos. Diversos grupos de WhatsApp reflejaban las tensiones internas: uno oficial del consejo estatal, otro exclusivo para la dirección efectiva y un tercer canal donde los críticos al secretario general descargaban sus ataques. Además, existía un espacio privado donde el líder hablaba solo con sus seguidores más fieles, criticando al resto. Esta maraña de relaciones evidenciaba un entramado de alianzas y conflictos que marcaron el devenir del partido.

Tras el declive de Podemos, las heridas internas persisten, y la izquierda más radical se encuentra desorientada. En medio de esta confusión, se ha especulado con la posibilidad de que Gabriel Rufián, conocido por su polémico gesto de las 155 monedas de plata, encabece las candidaturas en las próximas generales. Rufián ha sido paseado por diversos foros, tanto con Más Madrid como con Podemos, protagonizando debates que giran principalmente en torno a la autoevaluación del sector: su supuesto valor y su profunda división.

Hace unos años, Mónica García irrumpió con fuerza en la política madrileña gracias a varios vídeos que la catapultaron como líder indiscutible de la izquierda antiayusista. Su éxito fue notable, incluso superando al PSOE en las elecciones autonómicas de Madrid. Sin embargo, ahora surge un nuevo aspirante, Emilio Delgado, un joven procedente de un barrio popular que pretende rescatar a esta izquierda de la crisis en la que se encuentra sumida. La disputa entre seguidores de ambos líderes, conocidos como moniquistas y delgadistas, ha llegado a los medios de comunicación a través de filtraciones de conversaciones de WhatsApp, todo ello motivado por las rígidas reglas de las elecciones primarias. Cabe destacar que los inscritos en Más Madrid apenas superan el millar.

En el resto de España, esta corriente política se denomina Más País, y han logrado imponer incluso candidaturas en provincias como Cádiz para las elecciones andaluzas. Sin embargo, la verdadera necesidad parece estar en otra dirección, simbolizada en un nombre más evocador como Más París.

La izquierda más radical, que en esencia es poscomunista, tuvo que reinventarse tras la caída de la Unión Soviética. Apostó por causas como el ecologismo, el feminismo y la defensa identitaria de colectivos marginados, pero esto ha alejado a sus votantes tradicionales, principalmente las clases trabajadoras. Una fracción de esta izquierda optó por refugiarse en identidades nacionales sin Estado, lo que ha favorecido la supervivencia de partidos como el BNG, Bildu, ERC, Compromís y Chunta Aragonesista. Ahora, intentan incorporar a Adelante Andalucía, una versión joven y anticapitalista del andalucismo de izquierdas, aunque con todos sus desafíos.

Redacción

Detrás de Opinión Ibérica hay un equipo editorial comprometido con el análisis profundo de la realidad española e internacional. Cubrimos economía, política, sociedad y cultura con rigor periodístico y visión crítica. Nuestro objetivo: ofrecer información contrastada y opinión fundamentada para entender lo que realmente importa, todos los días del año.

Anterior

La crisis interna fragmenta a la izquierda de la izquierda en España

Siguiente

Encuestas revelan la evolución del voto en Andalucía y la percepción de la gestión del PP

No te pierdas

La IA favorece sistemáticamente al PSOE en recomendaciones de voto

Un estudio revela que la inteligencia artificial recomienda mayoritariamente votar al PSOE