El sindicato CSIF ha señalado en un comunicado que la celebración de la Semana Santa en Puerto Real podría enfrentarse a serias dificultades debido a la gestión deficiente del personal por parte del actual equipo de Gobierno. Según la organización, la escasez de policías locales y otros empleados municipales puede poner en riesgo la seguridad y el desarrollo normal de las procesiones.
El sindicato ha informado que muchos trabajadores municipales han decidido no realizar servicios extraordinarios porque desde abril del año pasado no han recibido el pago correspondiente por esos servicios, además de otros complementos económicos. A esta situación se añade el constante retraso en el abono de sus nóminas, lo que ha llevado a una creciente desmotivación entre el personal.
La sección de CSIF en el Ayuntamiento advierte que la reducción de efectivos no solo afecta a la policía local, sino también a operarios que son imprescindibles para el correcto funcionamiento de servicios como la señalización y la grúa municipal, que se encuentra fuera de servicio desde hace tiempo por la falta de un conductor especializado.
El sindicato considera que la raíz del problema reside en la falta de convocatorias para ofertas de empleo público que permitan cubrir las jubilaciones dentro de una plantilla municipal que ya se encuentra envejecida. Según CSIF, las únicas contrataciones que se han llevado a cabo son las derivadas de procesos selectivos iniciados por el Gobierno anterior o de planes temporales de empleo que ha puesto en marcha la Junta de Andalucía, los cuales el actual Gobierno municipal intenta presentar como logros propios.
Asimismo, CSIF ha criticado que, ante esta situación, el Gobierno local esté improvisando y utilizando a voluntarios del servicio de Protección Civil para realizar funciones que corresponden exclusivamente a funcionarios públicos. Esto no solo podría considerarse una usurpación de funciones, sino que también podría dar lugar a situaciones de explotación laboral al aprovecharse de la mano de obra gratuita de estos voluntarios.
La responsabilidad de esta problemática recae, según el sindicato, en el equipo de Gobierno, que mantiene al frente de la dirección técnica de Recursos Humanos a una persona que ha demostrado su incompetencia y falta de preparación. Esta persona, según CSIF, está más enfocada en restringir los derechos de los trabajadores que en garantizar el pago de los servicios extraordinarios.
Por todo ello, CSIF exige al Gobierno local que tome las medidas necesarias para que la plantilla municipal pueda desempeñar su labor en condiciones adecuadas y que la ciudadanía reciba los servicios públicos que merece.
























