Bruno Retailleau, exministro del Interior francés y candidato a las presidenciales de 2027, arremetió esta semana contra la decisión del Gobierno de Pedro Sánchez de regularizar a 500.000 inmigrantes indocumentados en España. En una entrevista en el programa «Quotidien» de Yann Barthès, Retailleau calificó esta medida como intolerable y contraria al espíritu europeo.
El político francés expresó su profunda preocupación por las consecuencias que, a su juicio, tendrá esta política migratoria: «España enfrenta un problema grave. Sánchez está legalizando a medio millón de inmigrantes sin papeles que podrán cruzar libremente la frontera», señaló, subrayando que la respuesta debería ser «aislar a España del resto de Europa» y restablecer controles en la frontera con los Pirineos.
Ante la sorpresa del entrevistador, que le preguntó si realmente proponía aislar a España, Retailleau reafirmó su postura recordando que desde 2015 Francia vive en una situación excepcional que permite aplicar restricciones. Además, mencionó que él mismo firmó una solicitud a la Comisión Europea para autorizar estas medidas.
Sus palabras han generado eco especialmente en medios conservadores como CNews, donde se ha comparado la política migratoria española con una crisis sanitaria. El periodista Paul Sugy explicó que la idea de reinstaurar los controles fronterizos recuerda a las restricciones del covid y que el socialismo de Sánchez debería «permanecer confinado en España» mediante estas medidas preventivas.
Por otro lado, partidos como Renaissance y Horizons criticaron duramente las declaraciones de Retailleau, calificándolas de «irresponsables» y «ridículas». El diputado Pieyre-Alexandre Anglade fue especialmente contundente, mientras que Olivier Faure, líder del Partido Socialista francés, defendió a Sánchez. Faure afirmó en su cuenta de X que, aunque lo dicho por Retailleau carece de sentido, Sánchez es un referente en Europa por su política de regularización laboral y sus posturas geopolíticas.
La propuesta de restablecer la frontera entre Francia y España contradice el espíritu del Tratado de Maastricht, base fundamental de la Unión Europea, y resulta llamativa por venir de un dirigente del partido gaullista y proeuropeo Los Republicanos. De hecho, desde la derecha francesa se ha señalado que las declaraciones de Retailleau se acercan más al discurso de extrema derecha que al conservador tradicional.
En la misma línea, Jordan Bardella, líder de Agrupación Nacional, opinó que obtener un permiso de residencia en España no debería garantizar la libre circulación por toda la Unión Europea, mostrando así una posición más radical.
Con las elecciones presidenciales francesas a menos de un año, estas posturas parecen un intento de endurecer el discurso migratorio y marcar diferencias con el macronismo de la última década, así como con la extrema derecha, en busca de una «radicalidad razonable», según ha defendido Retailleau.
Desde el Gobierno español, la respuesta a estas críticas ha sido firme. Insisten en que no existe ningún efecto llamada, ya que la regularización afecta únicamente a personas que llevan residiendo en España al menos cinco meses. Además, señalan que la medida, que expira este junio, pretende sacar del mercado negro laboral a quienes ya están integrados en la sociedad española.
























