Marifrán Carazo, alcaldesa de Granada, ha denunciado la falta de apoyo del Gobierno central en el proceso de regularización de inmigrantes que comenzó la pasada semana. Según explicó, el Ayuntamiento solo se encarga de remitir los informes de vulnerabilidad desde los ocho centros de servicios sociales de la ciudad, pero la carga administrativa está saturando estos recursos.
Desde el Ayuntamiento han recibido numerosas solicitudes, especialmente en los centros de Almanjáyar y Zaidín, donde se acumulan largas colas de personas que buscan información y presentar su documentación. Sin embargo, aún no se ha iniciado la elaboración formal de los informes, ya que ahora se están registrando las peticiones, que también pueden ser gestionadas por vía telemática.
Carazo reclamó al Gobierno que, al igual que se ha proporcionado apoyo a entidades como Correos para agilizar este trámite, los ayuntamientos también reciban refuerzos. «Nos han dejado solos», afirmó, recordando que estas tareas corresponden a un procedimiento estatal en el que los municipios no fueron consultados ni evaluados para asumir la carga burocrática.
La alcaldesa destacó que los informes deben entregarse antes del 30 de junio, lo que supone una presión añadida para el personal de Bienestar Social, que ya está desbordado sin contar con ayuda adicional. Por ello, insistió en la necesidad de que se autoricen contrataciones urgentes que permitan responder a la demanda y evitar el colapso de los servicios municipales.
Este llamado pone de manifiesto la complejidad del proceso de regularización y la falta de coordinación entre las administraciones, que recarga a los ayuntamientos con responsabilidades que exceden sus capacidades actuales. La situación en Granada refleja un problema que podría afectar a otras ciudades con alta presencia de población inmigrante.

























