El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este viernes que su país podría considerar una «toma de control amistosa de Cuba», en el contexto de las tensiones actuales entre Washington y la isla, exacerbadas por el embargo energético que su gobierno ha impuesto.
Trump mencionó que Cuba enfrenta «serios problemas» y que Estados Unidos podría llevar a cabo acciones «muy positivas» para beneficiar a los ciudadanos cubanos, tanto a los que viven en el exilio como a los que aún residen en la isla. «No tienen nada ahora mismo, pero están hablando con nosotros, y quizás tengamos una toma de control amistosa de Cuba», manifestó el mandatario durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, antes de dirigirse a Texas para un mitin.
Las declaraciones de Trump se producen en un momento en que el papa León XIV ha instado al diálogo, mientras que Estados Unidos asegura que se están llevando a cabo negociaciones. Por su parte, La Habana ha reiterado su disposición a entablar conversaciones, aunque el contexto sigue siendo tenso.
En medio de estas declaraciones, se conoció que la Tropa Guardafrontera cubana mató el pasado miércoles a cuatro tripulantes de una lancha rápida que provenía de Estados Unidos, lo que añade una capa de complejidad a la situación actual entre ambos países.












