A pesar de los diversos desafíos internacionales que enfrenta, Donald Trump ha centrado su atención en el Papa León XIV, criticando su postura sobre la política exterior de Estados Unidos. «Es terrible para la política internacional», publicó Trump en su red social Truth Social, en un nuevo capítulo de las tensas relaciones entre ambos líderes.
Esta controversia surge en un momento complicado para el presidente estadounidense, quien ha visto cómo algunos de sus aliados han distanciado en el conflicto con Irán. La reciente llamada del Papa a la paz, en medio de la escalada de tensiones, no fue bien recibida por Trump, quien ya había amenazado con «destruir» la civilización iraní, una declaración que León XIV consideró «inaceptable».
El primer mandatario español, Pedro Sánchez, no tardó en salir en defensa del Papa, manifestando su desacuerdo con las declaraciones de Trump. «Quien siembra vientos, recoge tempestades», advirtió, a la vez que elogió la labor del pontífice en la búsqueda de la paz.
Trump, en su mensaje, dejó clara su frustración: «No quiero un Papa que critica al presidente de Estados Unidos, porque estoy haciendo lo que me eligieron para hacer». Según el director del Instituto Franklin-UAH, José Antonio Gurpegui, el problema de Trump no radica solo en el Papa, sino en cualquier figura que le contradiga.
La relación entre Trump y la Iglesia Católica ha sido compleja desde el inicio de su mandato, con incidentes como la petición de disculpas a la obispa Marian Edgar Budde por un sermón acerca de la misericordia hacia los migrantes. Trump también acusó a León XIV de intentar complacer a la «izquierda radical», sugiriendo que debería concentrarse en ser un gran Papa y no un político.
El estilo de León XIV, descrito como «reservado» y «reflexivo», contrasta con el de su predecesor, el Papa Francisco, quien era más propenso a hacer declaraciones impulsivas. Sin embargo, esta vez, el Papa ha decidido abordar la situación en Irán, argumentando que el daño es de carácter planetario y, por lo tanto, su responsabilidad.
Trump, en su crítica, insinuó que el Papa fue elegido en parte por ser estadounidense, un comentario que desestimó el ex corresponsal en la Santa Sede, quien argumentó que León XIV era un candidato bien considerado por los vaticanistas antes de su elección.
La reciente controversia ha generado preocupación entre los católicos y no creyentes, y el apoyo de Trump entre los evangélicos blancos ha disminuido, según encuestas recientes. Sánchez destacó la próxima visita del Papa a España como un «honor» y reafirmó la importancia de su mensaje de paz.
La próxima visita de León XIV a España, que incluye paradas en Madrid y Barcelona, se convierte en un acontecimiento significativo en medio de estas tensiones internacionales.













