El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles que las autoridades de Irán han solicitado un alto el fuego. Durante su mensaje en redes sociales, indicó que Washington «estudiará» esta solicitud cuando se restablezca el acceso al estrecho de Ormuz, lo que podría suceder un mes después del inicio de la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra el país persa.
Trump destacó que el nuevo líder del régimen iraní, al que calificó como «menos radical y más inteligente» que sus antecesores, ha hecho esta petición. Sin embargo, subrayó que hasta que el estrecho no esté «claro, abierto y libre», su gobierno mantendrá su postura agresiva. «Hasta entonces, vamos a reducir a Irán a cenizas», agregó, haciendo alusión a una posible devastación del país.
Poco después de estas declaraciones, las autoridades iraníes respondieron, afirmando que Estados Unidos «no recuperará el acceso al estrecho de Ormuz». Según el jefe de la Comisión de Seguridad del Parlamento iraní, Ebrahim Azizi, el estrecho estará abierto únicamente para aquellos que cumplan con las nuevas regulaciones impuestas por Irán. «Los 47 años de hospitalidad se han acabado para siempre», aseguró Azizi en un mensaje a través de las redes sociales.
Esta situación se produce en un contexto de creciente tensión en la región, donde las dinámicas de poder han cambiado significativamente. Además, el primer ministro británico, Keir Starmer, ha manifestado su intención de reunirse con múltiples países para discutir la posibilidad de reabrir el estrecho, lo que refleja el interés internacional en la crisis actual.












