La Policía Nacional ha llevado a cabo la detención de tres individuos en Palma de Mallorca, entre los que se encuentran dos mujeres y un hombre. Estos arrestos se producen por su presunta colaboración con un ciudadano ruso que ha sido sancionado por la Unión Europea, ayudándole a ocultar su patrimonio en territorio español.
La operación, denominada OSZAN, ha destapado una compleja red diseñada para eludir sanciones internacionales y mantener el control sobre bienes de lujo. La investigación, que está bajo la dirección de la Policía Nacional y coordinada por el juzgado de instrucción de Palma de Mallorca, ha revelado que los detenidos actuaban como testaferros. Su objetivo era claro: ocultar la verdadera titularidad de los bienes y activos financieros pertenecientes al ciudadano ruso, quien está en las listas de sanciones internacionales debido al conflicto en Ucrania.
Según las pesquisas, los arrestados gestionaban una red de sociedades y operaban como representantes legales de empresas vinculadas al sancionado, así como administradores y apoderados de bienes. Este entramado les permitía evitar el embargo de inmuebles, ocultar cuentas bancarias y mantener el uso de vehículos de alta gama. Todo ello con la intención de que el sancionado pudiera seguir disfrutando de su patrimonio a pesar de las restricciones impuestas.
Durante la operación, se realizaron nueve registros, incluyendo cinco villas de lujo, donde los agentes lograron intervenir más de 300.000 euros en efectivo, seis vehículos de alta gama, documentación relevante y dispositivos electrónicos. Además, se bloquearon cuentas bancarias y bienes muebles e inmuebles relacionados con la trama.
A los detenidos se les imputan varios delitos, entre ellos pertenencia a organización criminal, blanqueo de capitales, delitos contra la Hacienda Pública y frustración de la ejecución. El caso está siendo instruido por el tribunal competente de Palma de Mallorca, que ha decretado el secreto de las actuaciones.
La operación continúa en marcha y se mantiene abierta la posibilidad de que más personas o empresas estén implicadas en este entramado. Este tipo de actuaciones pone de relieve los mecanismos utilizados para eludir sanciones internacionales, especialmente a través de estructuras empresariales complejas y redes de intermediarios.












