El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha denunciado un ataque masivo llevado a cabo por Rusia en varias regiones del país, incluido Kiev. Este ataque, que ocurrió durante la noche, ha resultado en la muerte de al menos siete personas, cuatro de ellas en la capital ucraniana.
Según Zelenski, Rusia lanzó aproximadamente 430 drones de diferentes tipos y un número significativo de misiles. A pesar de la magnitud del ataque, se logró neutralizar 58 de los 68 misiles disparados. El presidente subrayó la necesidad urgente de sistemas de defensa aérea para proteger a su país.
Las autoridades locales en varias regiones, como Járkov y Jersón, también han reportado pérdidas humanas. Oleg Sinegubov, jefe de la administración regional de Járkov, informó sobre la muerte de una persona en su área, mientras que en Jersón, las autoridades lamentaron otra víctima mortal y varios heridos.
El ataque tuvo como principal objetivo el sector energético de la región de Kiev, aunque también causó daños en edificios residenciales y escuelas. «Mis condolencias a todos los familiares y amigos», expresó Zelenski, quien además destacó que muchas personas aún requerían atención médica tras el bombardeo.
En la región de Zaporiyia, otro ciudadano perdió la vida y se registraron heridos como consecuencia de los recientes ataques. Alexander Prokudin, gobernador de Jersón, indicó que los ataques dañaron infraestructuras civiles, incluyendo edificios administrativos y vehículos.
Zelenski también advirtió que la situación en Oriente Medio podría influir en la estrategia de Rusia, sugiriendo que el país podría intentar aprovechar el conflicto en esa región para intensificar su agresión en Ucrania. «Europa debe estar preparada y desarrollar su propia producción de misiles para la defensa aérea», concluyó el presidente ucraniano.












