Tara Morton, embajadora de Nueva Zelanda en España, ha subrayado la necesidad de fortalecer la cooperación entre ambos países en un contexto internacional cada vez más complejo. En una reciente entrevista, Morton comentó sobre la relación bilateral, la colaboración en defensa y los desafíos planteados por la influencia de China.
La embajadora recordó la historia de Manuel José de Frutos, un español que emigró a Nueva Zelanda en el siglo XIX y se convirtió en el fundador de uno de los clanes más grandes del país, los Paniora. A través de esta anécdota, Morton enfatizó los profundos lazos que unen a ambas naciones, que, a pesar de la distancia, celebran más de 55 años de relaciones diplomáticas.
Las oportunidades en diversos campos, como el comercio, la educación y la cultura, son significativas. Según la embajadora, el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Nueva Zelanda ha fortalecido considerablemente los vínculos económicos, permitiendo a empresas españolas acceder a nuevos mercados. Este acuerdo ha generado un incremento en el comercio bilateral, con un notable aumento en las exportaciones y la inversión entre ambos países.
En el ámbito de la defensa, Nueva Zelanda ha establecido contratos innovadores con empresas españolas, como la adquisición de vehículos tácticos VAMTAC de UROVESA. Este tipo de acuerdos no solo refuerza la capacidad militar de Nueva Zelanda, sino que también representa una oportunidad significativa para el sector industrial español.
Morton también se refirió a la situación de seguridad en el Indo-Pacífico, destacando la importancia de este entorno estratégico para Nueva Zelanda. La embajadora afirmó que el país está comprometido con la defensa de las normas internacionales y la soberanía regional, colaborando con aliados como Australia, Canadá, Reino Unido y Estados Unidos.
Frente a las tensiones crecientes en el Indo-Pacífico y la actividad militar de China, Nueva Zelanda ha renovado su política exterior, enfocándose en fortalecer la cooperación en defensa y seguridad. La embajadora expresó su preocupación por el aumento de la militarización en la región, aunque reafirmó el compromiso de Nueva Zelanda con el libre comercio y el respeto a la soberanía de todos los países.
En el contexto de la guerra en Ucrania, Morton destacó el apoyo de Nueva Zelanda a Kiev, reflejando su compromiso con el orden internacional basado en normas. Este enfoque global y la búsqueda de relaciones constructivas con todos los socios son pilares fundamentales en la estrategia diplomática de Nueva Zelanda.
La embajadora concluyó que, a pesar de los desafíos, Nueva Zelanda está abierta a los negocios y espera seguir fortaleciendo los lazos con España en el futuro.













