La Asamblea General de la ONU proclamó el miércoles que la trata de esclavos africanos constituye «el crimen más grave contra la humanidad». Esta declaración fue impulsada por Ghana, que espera que sirva como un paso hacia la sanación y la posibilidad de reparaciones.
La resolución, adoptada entre aplausos, recibió 123 votos a favor, mientras que 3 países se opusieron (Estados Unidos, Israel y Argentina) y 52 se abstuvieron, incluyendo al Reino Unido y a varios estados miembros de la Unión Europea. El texto subrayó que «la trata de africanos esclavizados y la esclavización cosificada y racializada de africanos es el crimen más grave contra la humanidad».
Además, resaltó el impacto duradero de la esclavitud en la actualidad, aludiendo a «la persistencia de la discriminación racial y el neocolonialismo». El secretario general de la ONU, António Guterres, enfatizó que este delito «atacó el núcleo mismo de la condición humana, destruyó familias y devastó comunidades».
El presidente de Ghana, John Mahama, estuvo presente en la sede de la ONU para apoyar esta votación. Mahama ha sido un ferviente defensor de las reparaciones por la esclavitud dentro de la Unión Africana. «La adopción de esta resolución es una garantía contra el olvido», declaró el mandatario africano.
La resolución no solo reconoce el crimen, sino que también hace un llamado a los países implicados en el tráfico de esclavos para que participen en procesos de justicia restaurativa.













