El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha expresado su preocupación por la falta de acceso a las instalaciones nucleares de Irán desde los ataques aéreos de Israel y Estados Unidos en junio de 2025. La situación actual es considerada «sin precedentes» y requiere una revisión urgente del programa nuclear iraní.
Desde esos bombardeos, el OIEA no ha podido verificar el estado de las instalaciones clave en Isfahan ni del uranio altamente enriquecido que se encuentra almacenado en el país. Este material es crucial, ya que puede ser utilizado en la fabricación de armas nucleares. A pesar de que los ataques causaron daños en el acceso a las instalaciones, se ha informado que la mayoría de ellas permanece intacta.
Recientemente, las negociaciones entre Irán y Estados Unidos mostraron ciertos avances, pero continúan existiendo desacuerdos significativos. El gobierno estadounidense mantiene su demanda de que Irán detenga por completo su enriquecimiento de uranio y limite el alcance de sus misiles, condiciones que Teherán rechaza. En cambio, Irán está dispuesto a discutir recortes en su programa nuclear, pero solo si se levantan las sanciones impuestas.
Las tensiones en la región han sido intensificadas por la llegada del portaviones USS Gerald R. Ford a la costa norte de Israel, lo que constituye el mayor despliegue militar estadounidense en Oriente Medio desde la guerra de 2003. Ante el aumento de las tensiones, tanto Estados Unidos como China han aconsejado a sus ciudadanos que abandonen Irán lo antes posible, indicando que existe una posibilidad real de un conflicto en la región.
El ministro de Asuntos Exteriores de Omán, que actúa como mediador en las conversaciones nucleares, ha señalado que se han logrado «progresos significativos». No obstante, la falta de acceso del OIEA a las instalaciones nucleares plantea serias dudas sobre la transparencia del programa nuclear de Irán y su posible uso militar.












