La Guardia Revolucionaria Islámica de Irán ha manifestado su disposición para «expandir la guerra», después de que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, afirmara que el conflicto estaba «prácticamente terminado» tras el éxito de la operación denominada «Furia Épica».
Trump sugirió que la lucha contra el régimen iraní había llegado a su fin, sin embargo, la Guardia Revolucionaria contradijo esta afirmación, asegurando que «la seguridad será para todos o la inseguridad para todos». Este cuerpo militar se autoproclama como el responsable de determinar el desenlace del conflicto.
Además, la organización ha declarado que su capacidad de fuego ha mejorado significativamente, indicando que sus misiles son ahora «más potentes que al inicio de la guerra, con mayor volumen y ojivas de más de una tonelada».
En un comunicado, el grupo destacó que el presidente estadounidense es «un mentiroso» y que su proclamación sobre el fin del poder de las fuerzas armadas de la República Islámica es una estrategia para desviar la atención de la presión que enfrenta el ejército estadounidense en la región.
La Guardia Revolucionaria afirmó que «las decisiones y el futuro de la región están ahora en manos de nuestras fuerzas armadas», enfatizando que no serán las fuerzas estadounidenses las que pongan fin a la guerra. Estas declaraciones fueron reproducidas por la agencia de noticias EFE.












