Una evaluación clasificada de la CIA entregada al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sugiere que los líderes venezolanos leales a Nicolás Maduro, entre ellos la vicepresidenta Delcy Rodríguez, están mejor posicionados para mantener la estabilidad política en el país si Maduro pierde el poder. Esto fue revelado por el Wall Street Journal el pasado lunes, citando fuentes cercanas al asunto.
La agencia de inteligencia estadounidense argumenta que sería más práctico utilizar la infraestructura gubernamental existente, que ha estado en el poder durante todo este siglo, en lugar de fomentar a la oposición liderada por María Corina Machado, cuyo ascenso podría resultar en un proceso más complejo y potencialmente desestabilizador para el país.
La estrategia de la CIA y la oposición venezolana
Este informe podría explicar las declaraciones de Trump, quien ha manifestado que Machado no cuenta con suficiente respaldo popular, a pesar de que su candidato, Edmundo González, supuestamente ganó las elecciones de 2024. Sin embargo, Maduro se atribuyó la victoria sin presentar las actas necesarias para corroborarla, en un acto que contraviene la legislación venezolana.
La situación en Venezuela refleja un claro enfoque de realpolitik, donde el objetivo no es la expansión de la democracia, sino el acceso a los vastos recursos petroleros del país. Esta postura ha sido reconocida abiertamente en Washington, y Trump ha descartado la posibilidad de organizar elecciones en el corto plazo.
Las implicaciones del respaldo a Rodríguez
Delcy Rodríguez, por su parte, parece no tener intención de convocar elecciones, ya que ha asumido el cargo de presidenta ‘interina’. Esta maniobra es crucial, dado que, según la legislación venezolana, si no se realizan elecciones en un plazo de 30 días, se vería obligada a convocar los comicios.
El análisis de la CIA indica que intimidar a Rodríguez y asegurar su obediencia a las órdenes de Washington podría ser el camino más efectivo para mantener la estabilidad en Venezuela. Esta visión podría transformar radicalmente el panorama político del país, donde la oposición enfrenta serios desafíos para consolidar su poder.












