El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abás Araqchí, afirmó este sábado que no hay inconvenientes con el nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei, tras las declaraciones del secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, quien insinuó el viernes que Jamenei podría estar herido y desfigurado.
Araqhchi declaró en una entrevista con la cadena MS Now que «pronto verán que no hay ningún problema» con el nuevo líder supremo. «Envió su mensaje ayer y está cumpliendo con sus deberes de acuerdo con la Constitución», aseguró.
El ministro defendió la solidez del sistema político iraní, subrayando que «la República Islámica es un sistema que no depende de un individuo ni de un grupo de personas. Está bien establecido». Araqchí desestimó las afirmaciones de Hegseth, recordando que en el pasado se han hecho numerosas afirmaciones similares. «Ayer dijeron que todas las autoridades iraníes están en los búnkeres. Al mismo tiempo, el mundo entero vio a nuestro presidente y a las autoridades», añadió.
En cuanto a la posible asistencia de Rusia o China a la inteligencia iraní, Araqchí reconoció que ambos países son «socios estratégicos» de Irán y que han mantenido una cooperación cercana, incluso en el ámbito militar, aunque no entró en detalles al respecto.
Finalmente, el representante iraní enfatizó que la situación actual no es una guerra iniciada por su país. «Esta es una guerra impuesta contra nosotros. No comenzamos esta guerra. Fue un acto de agresión injustificado e ilegal, y solo nos estamos defendiendo», concluyó Araqchí.













