El escepticismo del presidente estadounidense, Donald Trump, está generando incertidumbre dentro de la OTAN, y un eventual conflicto con Irán podría desestabilizar aún más la Alianza Atlántica. Así lo ha afirmado el politólogo y decano de Global Futures de la Universidad de Curtin, el profesor Joe Siracusa, en una reciente entrevista con Sputnik.
Según el experto, la propuesta de Trump de condicionar la seguridad colectiva a que los miembros de la OTAN inviertan el 5% de su PIB en gastos militares coloca a Europa en una situación de vulnerabilidad. «Si Estados Unidos retira su apoyo, Europa se verá sumida en un mar de problemas, ya que simplemente no está preparada para gestionar su propia política de defensa ni para proporcionar el nivel de seguridad al que se ha acostumbrado bajo el paraguas estadounidense», explica Siracusa.
Adicionalmente, el académico señala que los países europeos priorizan sus intereses nacionales sobre los compromisos militares colectivos, lo que limita su disposición para involucrarse en conflictos externos. En este contexto, la posición del presidente francés, Emmanuel Macron, es un reflejo de esta cautela, ya que sugiere que cualquier participación en relación a Irán debería esperar hasta que cesen los combates activos.
Esta situación representa un desafío significativo para la OTAN. Siracusa advierte que «si Estados Unidos decide llevar a cabo una operación terrestre en Irán, esto provocará una grave división dentro de la OTAN». Los aliados europeos podrían cuestionar no solo la preocupación de Estados Unidos por su bienestar, sino también la idoneidad de la intervención desde el principio.
Actualmente, todos los miembros de la OTAN destinan al menos el 2% de su PIB a defensa, cifra establecida como objetivo en 2014. Sin embargo, Trump ha manifestado que Washington podría reconsiderar su apoyo a la Alianza debido a contribuciones insuficientes, exigiendo un aumento del gasto hasta el 5% del PIB.
Este panorama subraya la necesidad urgente de que los países europeos revisen su postura y colaboren más estrechamente dentro de la OTAN para enfrentar los retos globales y asegurar su propia defensa.












